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SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 6 VERSOS 1 AL 23

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 6 VERSOS 1 AL 23

6 David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, trein-
2 ta mil. Y se levantó David y partió de Baala de Judá con
todo el pueblo que tenía consigo, para hacer pasar de allí el
arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová
3 de los ejércitos, que mora entre los querubines. Pusieron el
arca de Dios sobre un carro nuevo, y la llevaron de la casa
de Abinadab, que estaba en el collado; y Uza y Ahío, hijos
4 de Abinadab, guiaban el carro nuevo. Y cuando lo llevaban
de la casa de Abinadab, que estaba en el collado, con el arca
5 de Dios, Ahío iba delante del arca. Y David y toda la casa
de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumentos
de madera de haya; con arpas, salterios, panderos,
6 flautas y címbalos. Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza
extendió su mano al arca de Dios, y la sostuvo; porque los bue-
7 yes tropezaban. Y el furor de Jehová se encendió contra Uza,
y lo hirió allí Dios por aquella temeridad, y cayó allí muerto
8 junto al arca de Dios. Y se entristeció David por haber herido
Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy.
9 Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir
10 a mí el arca de Jehová? De modo que David no quiso traer
para sí el arca de Jehová a la ciudad de David; y la hizo llevar
11 David a casa de Obed-edom geteo. Y estuvo el arca de Jehová
en casa de Obed-edom geteo tres meses; y bendijo Jehová a
12 Obed-edom y a toda su casa. Fue dado aviso al rey David,
diciendo: Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo
lo que tiene, a causa del arca de Dios. Entonces David fue, y

469 II Samuel 6. 13–7. 6
llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la
ciudad de David. Y cuando los que llevaban el arca de Dios 13
habían andado seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero
engordado. Y David danzaba con toda su fuerza delante de 14
Jehová; y estaba David vestido con un efod de lino. Así Da- 15
vid y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con
júbilo y sonido de trompeta. Cuando el arca de Jehová llegó 16
a la ciudad de David, aconteció que Mical hija de Saúl miró
desde una ventana, y vio al rey David que saltaba y danzaba
delante de Jehová; y le menospreció en su corazón. Metieron, 17
pues, el arca de Jehová, y la pusieron en su lugar en medio
de una tienda que David le había levantado; y sacrificó David
holocaustos y ofrendas de paz delante de Jehová. Y cuando 18
David había acabado de ofrecer los holocaustos y ofrendas de
paz, bendijo al pueblo en el nombre de Jehová de los ejércitos.
Y repartió a todo el pueblo, y a toda la multitud de Israel, así 19
a hombres como a mujeres, a cada uno un pan, y un pedazo de
carne y una torta de pasas. Y se fue todo el pueblo, cada uno a
su casa. Volvió luego David para bendecir su casa; y saliendo 20
Mical a recibir a David, dijo: ¡Cuán honrado ha quedado hoy
el rey de Israel, descubriéndose hoy delante de las criadas de
sus siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera! En- 21
tonces David respondió a Mical: Fue delante de Jehová, quien
me eligió en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme
por príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel.
Por tanto, danzaré delante de Jehová. Y aun me haré más vil 22
que esta vez, y seré bajo a tus ojos; pero seré honrado delante
de las criadas de quienes has hablado. Y Mical hija de Saúl 23
nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte.


Fuente:  Bibles.org.uk, London.

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 5 VERSOS 1 AL 25

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 5 VERSOS 1 AL 25

5 Vinieron todas las tribus de Israel a David en Hebrón y hablaron,
diciendo: Henos aquí, hueso tuyo y carne tuya somos.

467 II Samuel 5. 2–20
Y aun antes de ahora, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, 2
eras tú quien sacabas a Israel a la guerra, y lo volvías a traer.
Además Jehová te ha dicho: Tú apacentarás a mi pueblo Israel,
y tú serás príncipe sobre Israel. Vinieron, pues, todos los 3
ancianos de Israel al rey en Hebrón, y el rey David hizo pacto
con ellos en Hebrón delante de Jehová; y ungieron a David por
rey sobre Israel. Era David de treinta años cuando comenzó 4
a reinar, y reinó cuarenta años. En Hebrón reinó sobre Judá 5
siete años y seis meses, y en Jerusalén reinó treinta y tres años
sobre todo Israel y Judá. Entonces marchó el rey con sus hom- 6
bres a Jerusalén contra los jebuseos que moraban en aquella
tierra; los cuales hablaron a David, diciendo: Tú no entrarás
acá, pues aun los ciegos y los cojos te echarán (queriendo decir:
David no puede entrar acá). Pero David tomó la fortaleza de 7
Sion, la cual es la ciudad de David. Y dijo David aquel día: 8
Todo el que hiera a los jebuseos, suba por el canal y hiera a
los cojos y ciegos aborrecidos del alma de David. Por esto se
dijo: Ciego ni cojo no entrará en la casa. Y David moró en la 9
fortaleza, y le puso por nombre la Ciudad de David; y edificó
alrededor desde Milo hacia adentro. Y David iba adelantando 10
y engrandeciéndose, y Jehová Dios de los ejércitos estaba con
él. También Hiram rey de Tiro envió embajadores a David, 11
y madera de cedro, y carpinteros, y canteros para los muros,
los cuales edificaron la casa de David. Y entendió David que 12
Jehová le había confirmado por rey sobre Israel, y que había
engrandecido su reino por amor de su pueblo Israel. Y tomó 13
David más concubinas y mujeres de Jerusalén, después que
vino de Hebrón, y le nacieron más hijos e hijas. Éstos son los 14
nombres de los que le nacieron en Jerusalén: Samúa, Sobab,
Natán, Salomón, Ibhar, Elisúa, Nefeg, Jafía, Elisama, Eliada 15, 16
y Elifelet. Oyendo los filisteos que David había sido ungido 17
por rey sobre Israel, subieron todos los filisteos para buscar
a David; y cuando David lo oyó, descendió a la fortaleza. Y 18
vinieron los filisteos, y se extendieron por el valle de Refaim.
Entonces consultó David a Jehová, diciendo: ¿Iré contra los 19
filisteos? ¿Los entregarás en mi mano? Y Jehová respondió a
David: Ve, porque ciertamente entregaré a los filisteos en tu
mano. Y vino David a Baal-perazim, y allí los venció David, 20

5. 21–6. 12 II Samuel 468
y d¼o: Quebrantó Jehová a mis enemigos delante de mí, como
corriente impetuosa. Por esto llamó el nombre de aquel
21 lugar Baal-perazim. Y dejaron allí sus ídolos, y David y sus
22 hombres los quemaron. Y los filisteos volvieron a venir, y se
23 extendieron en el valle de Refaim. Y consultando David a
Jehová, él le respondió: No subas, sino rodéalos, y vendrás a
24 ellos enfrente de las balsameras. Y cuando oigas ruido como
de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás;
porque Jehová saldrá delante de ti a herir el campamento
25 de los filisteos. Y David lo hizo así, como Jehová se lo había
mandado; e hirió a los filisteos desde Geba hasta llegar a
Gezer.

Fuente: Bibles.org.uk, London.

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 4 VERSOS 1 AL 12

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 4 VERSOS 1 AL 12

4. 1–5. 1 II Samuel 466
4 Luego que oyó el hijo de Saúl que Abner había sido muerto
en Hebrón, las manos se le debilitaron, y fue atemorizado to-
2 do Israel. Y el hijo de Saúl tenía dos hombres, capitanes de
bandas de merodeadores; el nombre de uno era Baana, y el del
otro, Recab, hijos de Rimón beerotita, de los hijos de Benja-
3 mín (porque Beerot era también contado con Benjamín, pues
los beerotitas habían huido a Gitaim, y moran allí como foras-
4 teros hasta hoy). Y Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado
de los pies. Tenía cinco años de edad cuando llegó de Jezreel
la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza
le tomó y huyó; y mientras iba huyendo apresuradamente, se
5 le cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era Mefi-boset. Los
hijos, pues, de Rimón beerotita, Recab y Baana, fueron y entraron
en el mayor calor del día en casa de Is-boset, el cual
6 estaba durmiendo la siesta en su cámara. Y he aquí la portera
de la casa había estado limpiando trigo, pero se durmió;
y fue así como Recab y Baana su hermano se introdujeron en
7 la casa. Cuando entraron en la casa, Is-boset dormía sobre su
lecho en su cámara; y lo hirieron y lo mataron, y le cortaron
la cabeza, y habiéndola tomado, caminaron toda la noche por
8 el camino del Arabá. Y trajeron la cabeza de Is-boset a David
en Hebrón, y dijeron al rey: He aquí la cabeza de Is-boset
hijo de Saúl tu enemigo, que procuraba matarte; y Jehová ha
9 vengado hoy a mi señor el rey, de Saúl y de su linaje. Y David
respondió a Recab y a su hermano Baana, hijos de Rimón
beerotita, y les dijo: Vive Jehová que ha redimido mi alma de
10 toda angustia, que cuando uno me dio nuevas, diciendo: He
aquí Saúl ha muerto, imaginándose que traía buenas nuevas,
11 yo lo prendí, y le maté en Siclag en pago de la nueva. ¿Cuánto
más a los malos hombres que mataron a un hombre justo en su
casa, y sobre su cama? Ahora, pues, ¿no he de demandar yo su
12 sangre de vuestras manos, y quitaros de la tierra? Entonces
David ordenó a sus servidores, y ellos los mataron, y les cortaron
las manos y los pies, y los colgaron sobre el estanque en
Hebrón. Luego tomaron la cabeza de Is-boset, y la enterraron
en el sepulcro de Abner en Hebrón.

Fuente:  Bibles.org.uk, London.

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 3 VERSOS 1 AL 39

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 3 VERSOS 1 AL 39

Hubo larga guerra entre la casa de Saúl y la casa de David; 3
pero David se iba fortaleciendo, y la casa de Saúl se iba debilitando.
Y nacieron hijos a David en Hebrón; su primogénito 2
fue Amnón, de Ahinoam jezreelita; su segundo Quileab, de 3
Abigail la mujer de Nabal el de Carmel; el tercero, Absalón
h¼o de Maaca, hija de Talmai rey de Gesur; el cuarto, Ado- 4
nías hijo de Haguit; el quinto, Sefatías h¼o de Abital; el sexto, 5
Itream, de Egla mujer de David. Éstos le nacieron a David en
Hebrón. Como había guerra entre la casa de Saúl y la de Da- 6
vid, aconteció que Abner se esforzaba por la casa de Saúl. Y 7
había tenido Saúl una concubina que se llamaba Rizpa, h¼a
de Aja; y dijo Is-boset a Abner: ¿Por qué te has llegado a la
concubina de mi padre? Y se enojó Abner en gran manera 8
por las palabras de Is-boset, y dijo: ¿Soy yo cabeza de perro
que pertenezca a Judá? Yo he hecho hoy misericordia con la

3. 9–24 II Samuel 464
casa de Saúl tu padre, con sus hermanos y con sus amigos,
y no te he entregado en mano de David; ¿y tú me haces hoy
9 cargo del pecado de esta mujer? Así haga Dios a Abner y aun
le añada, si como ha jurado Jehová a David, no haga yo así
10 con él, trasladando el reino de la casa de Saúl, y confirmando
el trono de David sobre Israel y sobre Judá, desde Dan hasta
11 Beerseba. Y él no pudo responder palabra a Abner, porque le
12 temía. Entonces envió Abner mensajeros a David de su parte,
diciendo: ¿De quién es la tierra? Y que le dijesen: Haz pacto
conmigo, y he aquí que mi mano estará contigo para volver a
13 ti todo Israel. Y David dijo: Bien; haré pacto contigo, mas
una cosa te pido: No me vengas a ver sin que primero traigas
14 a Mical la hija de Saúl, cuando vengas a verme. Después de
esto envió David mensajeros a Is-boset hijo de Saúl, diciendo:
Restitúyeme mi mujer Mical, la cual desposé conmigo por cien
15 prepucios de filisteos. Entonces Is-boset envió y se la quitó a
16 su marido Paltiel hijo de Lais. Y su marido fue con ella, siguiéndola
y llorando hasta Bahurim. Y le dijo Abner: Anda,
17 vuélvete. Entonces él se volvió. Y habló Abner con los ancianos
de Israel, diciendo: Hace ya tiempo procurabais que David
18 fuese rey sobre vosotros. Ahora, pues, hacedlo; porque Jehová
ha hablado a David, diciendo: Por la mano de mi siervo
David libraré a mi pueblo Israel de mano de los filisteos, y
19 de mano de todos sus enemigos. Habló también Abner a los
de Benjamín; y fue también Abner a Hebrón a decir a David
todo lo que parecía bien a los de Israel y a toda la casa de
20 Benjamín. Vino, pues, Abner a David en Hebrón, y con él
veinte hombres; y David hizo banquete a Abner y a los que
21 con él habían venido. Y dijo Abner a David: Yo me levantaré
e iré, y juntaré a mi señor el rey a todo Israel, para que hagan
contigo pacto, y tú reines como lo desea tu corazón. David
22 despidió luego a Abner, y él se fue en paz. Y he aquí que los
siervos de David y Joab venían del campo, y traían consigo
gran botín. Mas Abner no estaba con David en Hebrón, pues
23 ya lo había despedido, y él se había ido en paz. Y luego que
llegó Joab y todo el ejército que con él estaba, fue dado aviso
a Joab, diciendo: Abner hijo de Ner ha venido al rey, y él le
24 ha despedido, y se fue en paz. Entonces Joab vino al rey, y le

465 II Samuel 3. 25–39
dijo: ¿Qué has hecho? He aquí Abner vino a ti; ¿por qué, pues,
le dejaste que se fuese? Tú conoces a Abner hijo de Ner. No 25
ha venido sino para engañarte, y para enterarse de tu salida y
de tu entrada, y para saber todo lo que tú haces. Y saliendo 26
Joab de la presencia de David, envió mensajeros tras Abner,
los cuales le hicieron volver desde el pozo de Sira, sin que David
lo supiera. Y cuando Abner volvió a Hebrón, Joab lo llevó 27
aparte en medio de la puerta para hablar con él en secreto; y
allí, en venganza de la muerte de Asael su hermano, le hirió
por la quinta costilla, y murió. Cuando David supo después 28
esto, dijo: Inocente soy yo y mi reino, delante de Jehová, para
siempre, de la sangre de Abner hijo de Ner. Caiga sobre la 29
cabeza de Joab, y sobre toda la casa de su padre; que nunca
falte de la casa de Joab quien padezca flujo, ni leproso, ni quien
ande con báculo, ni quien muera a espada, ni quien tenga falta
de pan. Joab, pues, y Abisai su hermano, mataron a Abner, 30
porque él había dado muerte a Asael hermano de ellos en la
batalla de Gabaón. Entonces dijo David a Joab, y a todo el 31
pueblo que con él estaba: Rasgad vuestros vestidos, y ceñíos
de cilicio, y haced duelo delante de Abner. Y el rey David iba
detrás del féretro. Y sepultaron a Abner en Hebrón; y alzando 32
el rey su voz, lloró junto al sepulcro de Abner; y lloró también
todo el pueblo. Y endechando el rey al mismo Abner, decía: 33
¿Había de morir Abner como muere un villano? Tus manos no 34
estaban atadas, ni tus pies ligados con grillos; Caíste como los
que caen delante de malos hombres. Y todo el pueblo volvió a
llorar sobre él. Entonces todo el pueblo vino para persuadir a 35
David que comiera, antes que acabara el día. Mas David juró
diciendo: Así me haga Dios y aun me añada, si antes que se
ponga el sol gustare yo pan, o cualquiera otra cosa. Todo el 36
pueblo supo esto, y le agradó; pues todo lo que el rey hacía
agradaba a todo el pueblo. Y todo el pueblo y todo Israel 37
entendió aquel día, que no había procedido del rey el matar
a Abner hijo de Ner. También d¼o el rey a sus siervos: ¿No 38
sabéis que un príncipe y grande ha caído hoy en Israel? Y yo 39
soy débil hoy, aunque ungido rey; y estos hombres, los hijos de
Sarvia, son muy duros para mí; Jehová dé el pago al que mal
hace, conforme a su maldad.

Fuente:  Bibles.org.uk, London.

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 2 VERSOS 1 AL 32

SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 2 VERSOS 1 AL 32

Después de esto aconteció que David consultó a Jehová, di- 2
ciendo: ¿Subiré a alguna de las ciudades de Judá? Y Jehová le
respondió: Sube. David volvió a decir: ¿A dónde subiré? Y él
le dijo: A Hebrón. David subió allá, y con él sus dos mujeres, 2
Ahinoam jezreelita y Abigail, la que fue mujer de Nabal el de
Carmel. Llevó también David consigo a los hombres que con 3
él habían estado, cada uno con su familia; los cuales moraron
en las ciudades de Hebrón. Y vinieron los varones de Judá y 4
ungieron allí a David por rey sobre la casa de Judá. Y dieron
aviso a David, diciendo: Los de Jabes de Galaad son los que
sepultaron a Saúl. Entonces envió David mensajeros a los de 5
Jabes de Galaad, diciéndoles: Benditos seáis vosotros de Jehová,
que habéis hecho esta misericordia con vuestro señor, con
Saúl, dándole sepultura. Ahora, pues, Jehová haga con voso- 6

2. 7–23 II Samuel 462
tros misericordia y verdad; y yo también os haré bien por esto
7 que habéis hecho. Esfuércense, pues, ahora vuestras manos,
y sed valientes; pues muerto Saúl vuestro señor, los de la casa
8 de Judá me han ungido por rey sobre ellos. Pero Abner hijo
de Ner, general del ejército de Saúl, tomó a Is-boset hijo de
9 Saúl, y lo llevó a Mahanaim, y lo hizo rey sobre Galaad, sobre
Gesuri, sobre Jezreel, sobre Efraín, sobre Benjamín y sobre to-
10 do Israel. De cuarenta años era Is-boset hijo de Saúl cuando
comenzó a reinar sobre Israel, y reinó dos años. Solamente los
11 de la casa de Judá siguieron a David. Y fue el número de los
días que David reinó en Hebrón sobre la casa de Judá, siete
12 años y seis meses. Abner hijo de Ner salió de Mahanaim a
13 Gabaón con los siervos de Is-boset hijo de Saúl, y Joab hijo
de Sarvia y los siervos de David salieron y los encontraron
junto al estanque de Gabaón; y se pararon los unos a un lado
14 del estanque, y los otros al otro lado. Y dijo Abner a Joab:
Levántense ahora los jóvenes, y maniobren delante de noso-
15 tros. Y Joab respondió: Levántense. Entonces se levantaron,
y pasaron en número igual, doce de Benjamín por parte de Is-
16 boset hijo de Saúl, y doce de los siervos de David. Y cada uno
echó mano de la cabeza de su adversario, y metió su espada
en el costado de su adversario, y cayeron a una; por lo que fue
llamado aquel lugar, Helcat-hazurim, el cual está en Gabaón.
17 La batalla fue muy reñida aquel día, y Abner y los hombres
18 de Israel fueron vencidos por los siervos de David. Estaban
allí los tres h¼os de Sarvia: Joab, Abisai y Asael. Este Asael
19 era ligero de pies como una gacela del campo. Y siguió Asael
20 tras de Abner, sin apartarse ni a derecha ni a izquierda. Y
miró atrás Abner, y dijo: ¿No eres tú Asael? Y él respondió:
21 Sí. Entonces Abner le dijo: Apártate a la derecha o a la izquierda,
y echa mano de alguno de los hombres, y toma para
ti sus despojos. Pero Asael no quiso apartarse de en pos de
22 él. Y Abner volvió a decir a Asael: Apártate de en pos de mí;
¿por qué he de herirte hasta derribarte? ¿Cómo levantaría yo
23 entonces mi rostro delante de Joab tu hermano? Y no queriendo
él irse, lo hirió Abner con el regatón de la lanza por la
quinta costilla, y le salió la lanza por la espalda, y cayó allí, y
murió en aquel mismo sitio. Y todos los que venían por aquel

463 II Samuel 2. 24–3. 8
lugar donde Asael había caído y estaba muerto, se detenían.
Mas Joab y Abisai siguieron a Abner; y se puso el sol cuando 24
llegaron al collado de Amma, que está delante de Gía, junto
al camino del desierto de Gabaón. Y se juntaron los hijos de 25
Benjamín en pos de Abner, formando un solo ejército; e hicieron
alto en la cumbre del collado. Y Abner dio voces a Joab, 26
diciendo: ¿Consumirá la espada perpetuamente? ¿No sabes tú
que el final será amargura? ¿Hasta cuándo no dirás al pueblo
que se vuelva de perseguir a sus hermanos? Y Joab respondió: 27
Vive Dios, que si no hubieses hablado, el pueblo hubiera dejado
de seguir a sus hermanos desde esta mañana. Entonces 28
Joab tocó el cuerno, y todo el pueblo se detuvo, y no persiguió
más a los de Israel, ni peleó más. Y Abner y los suyos cami- 29
naron por el Arabá toda aquella noche, y pasando el Jordán
cruzaron por todo Bitrón y llegaron a Mahanaim. Joab tam- 30
bién volvió de perseguir a Abner, y juntando a todo el pueblo,
faltaron de los siervos de David diecinueve hombres y Asael.
Mas los siervos de David hirieron de los de Benjamín y de los 31
de Abner, a trescientos sesenta hombres, los cuales murieron.
Tomaron luego a Asael, y lo sepultaron en el sepulcro de su 32
padre en Belén. Y caminaron toda aquella noche Joab y sus
hombres, y les amaneció en Hebrón.


Fuente:  Bibles.org.uk, London.

Segundo libro de Samuel - Capitulo 1 versos 1 al 27

Segundo libro de Samuel
Capitulo 1 versos 1 al 27

1Aconteció después de la muerte de Saúl, que vuelto
David de la derrota de los amalecitas, estuvo dos
2 días en Siclag. Al tercer día, sucedió que vino uno
del campamento de Saúl, rotos sus vestidos, y tierra
sobre su cabeza; y llegando a David, se postró en tierra e hi3
zo reverencia. Y le preguntó David: ¿De dónde vienes? Y él
4 respondió: Me he escapado del campamento de Israel. David
le dijo: ¿Qué ha acontecido? Te ruego que me lo digas. Y él
respondió: El pueblo huyó de la batalla, y también muchos
del pueblo cayeron y son muertos; también Saúl y Jonatán
5 su hijo murieron. Dijo David a aquel joven que le daba las
nuevas: ¿Cómo sabes que han muerto Saúl y Jonatán su hijo?
6 El joven que le daba las nuevas respondió: Casualmente vine
al monte de Gilboa, y hallé a Saúl que se apoyaba sobre su
7 lanza, y venían tras él carros y gente de a caballo. Y mirando
8 él hacia atrás, me vio y me llamó; y yo dije: Heme aquí. Y
me preguntó: ¿Quién eres tú? Y yo le respondí: Soy amalecita.
9 Él me volvió a decir: Te ruego que te pongas sobre mí y me
mates, porque se ha apoderado de mí la angustia; pues mi vida
10 está aún toda en mí. Yo entonces me puse sobre él y le maté,
porque sabía que no podía vivir después de su caída; y tomé
la corona que tenía en su cabeza, y la argolla que traía en su
11 brazo, y las he traído acá a mi señor. Entonces David, asiendo
de sus vestidos, los rasgó; y lo mismo hicieron los hombres que
12 estaban con él. Y lloraron y lamentaron y ayunaron hasta la
noche, por Saúl y por Jonatán su hijo, por el pueblo de Jehová
y por la casa de Israel, porque habían caído a filo de espada.
13 Y David dijo a aquel joven que le había traído las nuevas: ¿De
dónde eres tú? Y él respondió: Yo soy hijo de un extranjero,
14 amalecita. Y le dijo David: ¿Cómo no tuviste temor de exten15
der tu mano para matar al ungido de Jehová? Entonces llamó
David a uno de sus hombres, y le dijo: Ve y mátalo. Y él lo

461 II Samuel 1. 16–2. 6
hirió, y murió. Y David le dijo: Tu sangre sea sobre tu cabeza, 16
pues tu misma boca atestiguó contra ti, diciendo: Yo maté al
ungido de Jehová. Y endechó David a Saúl y a Jonatán su 17
hijo con esta endecha, y dijo que debía enseñarse a los hijos 18
de Judá. He aquí que está escrito en el libro de Jaser. ¡Ha 19
perecido la gloria de Israel sobre tus alturas! ¡Cómo han caído
los valientes! No lo anunciéis en Gat, Ni deis las nuevas en las 20
plazas de Ascalón; Para que no se alegren las hijas de los filisteos,
Para que no salten de gozo las hijas de los incircuncisos.
Montes de Gilboa, Ni rocío ni lluvia caiga sobre vosotros, ni 21
seáis tierras de ofrendas; Porque allí fue desechado el escudo
de los valientes, El escudo de Saúl, como si no hubiera sido
ungido con aceite. Sin sangre de los muertos, sin grosura de 22
los valientes, El arco de Jonatán no volvía atrás, Ni la espada
de Saúl volvió vacía. Saúl y Jonatán, amados y queridos; 23
Inseparables en su vida, tampoco en su muerte fueron separados;
Más ligeros eran que águilas, Más fuertes que leones.
H¼as de Israel, llorad por Saúl, Quien os vestía de escarlata 24
con deleites, Quien adornaba vuestras ropas con ornamentos
de oro. ¡Cómo han caído los valientes en medio de la batalla! 25
¡Jonatán, muerto en tus alturas! Angustia tengo por ti, her- 26
mano mío Jonatán, Que me fuiste muy dulce. Más maravilloso
me fue tu amor Que el amor de las mujeres. ¡Cómo han caído 27
los valientes, Han perecido las armas de guerra!

Fuente: Bibles.org.uk, London.