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PRIMER LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 15 VERSOS 1 AL 35

PRIMER LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 15 VERSOS 1 AL 35
Después Samuel dijo a Saúl: Jehová me envió a que te un- 15
giese por rey sobre su pueblo Israel; ahora, pues, está atento a
las palabras de Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: 2
Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el
camino cuando subía de Egipto. Ve, pues, y hiere a Amalec, 3

15. 4–20 I Samuel 430
y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a
hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas,
4 camellos y asnos. Saúl, pues, convocó al pueblo y les pasó
revista en Telaim, doscientos mil de a pie, y diez mil hombres
5 de Judá. Y viniendo Saúl a la ciudad de Amalec, puso em-
6 boscada en el valle. Y dijo Saúl a los ceneos: Idos, apartaos
y salid de entre los de Amalec, para que no os destruya juntamente
con ellos; porque vosotros mostrasteis misericordia a
todos los hijos de Israel, cuando subían de Egipto. Y se apar-
7 taron los ceneos de entre los hijos de Amalec. Y Saúl derrotó
a los amalecitas desde Havila hasta llegar a Shur, que está al
8 oriente de Egipto. Y tomó vivo a Agag rey de Amalec, pero
9 a todo el pueblo mató a filo de espada. Y Saúl y el pueblo
perdonaron a Agag, y a lo mejor de las ovejas y del ganado
mayor, de los animales engordados, de los carneros y de todo
lo bueno, y no lo quisieron destruir; mas todo lo que era vil
10 y despreciable destruyeron. Y vino palabra de Jehová a Sa-
11 muel, diciendo: Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque
se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras.
Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella no-
12 che. Madrugó luego Samuel para ir a encontrar a Saúl por la
mañana; y fue dado aviso a Samuel, diciendo: Saúl ha venido
a Carmel, y he aquí se levantó un monumento, y dio la vuelta,
13 y pasó adelante y descendió a Gilgal. Vino, pues, Samuel a
Saúl, y Saúl le dijo: Bendito seas tú de Jehová; yo he cumplido
14 la palabra de Jehová. Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido
de ovejas y bramido de vacas es éste que yo oigo con mis oídos?
15 Y Saúl respondió: De Amalec los han traído; porque el pueblo
perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas
16 a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos. Entonces dijo
Samuel a Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho
17 esta noche. Y él le respondió: Di. Y dijo Samuel: Aunque eras
pequeño en tus propios ojos, ¿no has sido hecho jefe de las tri-
18 bus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel? Y
Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores
19 de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. ¿Por qué,
pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín
20 has hecho lo malo ante los ojos de Jehová? Y Saúl respon-

431 I Samuel 15. 21–16. 1
dió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui
a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de
Amalec, y he destruido a los amalecitas. Mas el pueblo tomó 21
del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer
sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal. Y Samuel dijo: ¿Se 22
complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en
que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer
es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la
grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación 23
es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por
cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha
desechado para que no seas rey. Entonces Saúl dijo a Samuel: 24
Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová
y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de
ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado, y vuelve conmigo para 25
que adore a Jehová. Y Samuel respondió a Saúl: No volveré 26
contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te
ha desechado para que no seas rey sobre Israel. Y volviéndose 27
Samuel para irse, él se asió de la punta de su manto, y éste se
rasgó. Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti 28
el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que
tú. Además, el que es la Gloria de Israel no mentirá, ni se 29
arrepentirá, porque no es hombre para que se arrepienta. Y 30
él dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de
los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo
para que adore a Jehová tu Dios. Y volvió Samuel tras 31
Saúl, y adoró Saúl a Jehová. Después dijo Samuel: Traedme 32
a Agag rey de Amalec. Y Agag vino a él alegremente. Y dijo
Agag: Ciertamente ya pasó la amargura de la muerte. Y Sa- 33
muel dijo: Como tu espada dejó a las mujeres sin hijos, así tu
madre será sin hijo entre las mujeres. Entonces Samuel cortó
en pedazos a Agag delante de Jehová en Gilgal. Se fue luego 34
Samuel a Ramá, y Saúl subió a su casa en Gabaa de Saúl. Y 35
nunca después vio Samuel a Saúl en toda su vida; y Samuel
lloraba a Saúl; y Jehová se arrepentía de haber puesto a Saúl
por rey sobre Israel.


Fuente: LA SANTA BIBLIA
ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO
ANTIGUA VERSIÓN DE CASIODORO DE REINA (1569)
REVISADA POR CIPRIANO DE VALERA (1602)
OTRAS REVISIONES: 1862, 1909 Y 1960
Reina-Valera 1960
Bibles.org.uk, London.

PRIMER LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 14 VERSOS 1 AL 52

PRIMER LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 14 VERSOS 1 AL 52

14 Aconteció un día, que Jonatán hijo de Saúl dijo a su criado
que le traía las armas: Ven y pasemos a la guarnición de los
filisteos, que está de aquel lado. Y no lo hizo saber a su padre.
2 Y Saúl se hallaba al extremo de Gabaa, debajo de un granado
que hay en Migrón, y la gente que estaba con él era como seis-
3 cientos hombres. Y Ahías hijo de Ahitob, hermano de Icabod,
hijo de Finees, hijo de Elí, sacerdote de Jehová en Silo, llevaba
4 el efod; y no sabía el pueblo que Jonatán se hubiese ido. Y
entre los desfiladeros por donde Jonatán procuraba pasar a la
guarnición de los filisteos, había un peñasco agudo de un lado,
y otro del otro lado; el uno se llamaba Boses, y el otro Sene.
5 Uno de los peñascos estaba situado al norte, hacia Micmas,
6 y el otro al sur, hacia Gabaa. D¼o, pues, Jonatán a su paje
de armas: Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos;
quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para
7 Jehová salvar con muchos o con pocos. Y su paje de armas le
respondió: Haz todo lo que tienes en tu corazón; ve, pues aquí
8 estoy contigo a tu voluntad. Dijo entonces Jonatán: Vamos
9 a pasar a esos hombres, y nos mostraremos a ellos. Si nos
dijeren así: Esperad hasta que lleguemos a vosotros, entonces
10 nos estaremos en nuestro lugar, y no subiremos a ellos. Mas
si nos dijeren así: Subid a nosotros, entonces subiremos, por

427 I Samuel 14. 11–24
que Jehová los ha entregado en nuestra mano; y esto nos será
por señal. Se mostraron, pues, ambos a la guarnición de los 11
filisteos, y los filisteos dijeron: He aquí los hebreos, que salen
de las cavernas donde se habían escondido. Y los hombres de 12
la guarnición respondieron a Jonatán y a su paje de armas, y
dijeron: Subid a nosotros, y os haremos saber una cosa. Entonces
Jonatán dijo a su paje de armas: Sube tras mí, porque
Jehová los ha entregado en manos de Israel. Y subió Jonatán 13
trepando con sus manos y sus pies, y tras él su paje de armas;
y a los que caían delante de Jonatán, su paje de armas que
iba tras él los mataba. Y fue esta primera matanza que hicie- 14
ron Jonatán y su paje de armas, como veinte hombres, en el
espacio de una media yugada de tierra. Y hubo pánico en el 15
campamento y por el campo, y entre toda la gente de la guarnición;
y los que habían ido a merodear, también ellos tuvieron
pánico, y la tierra tembló; hubo, pues, gran consternación. Y 16
los centinelas de Saúl vieron desde Gabaa de Benjamín cómo
la multitud estaba turbada, e iba de un lado a otro y era deshecha.
Entonces Saúl dijo al pueblo que estaba con él: Pasad 17
ahora revista, y ved quién se haya ido de los nuestros. Pasaron
revista, y he aquí que faltaba Jonatán y su paje de armas. Y 18
Saúl dijo a Ahías: Trae el arca de Dios. Porque el arca de Dios
estaba entonces con los hijos de Israel. Pero aconteció que 19
mientras aún hablaba Saúl con el sacerdote, el alboroto que
había en el campamento de los filisteos aumentaba, e iba creciendo
en gran manera. Entonces dijo Saúl al sacerdote: Detén
tu mano. Y juntando Saúl a todo el pueblo que con él estaba, 20
llegaron hasta el lugar de la batalla; y he aquí que la espada
de cada uno estaba vuelta contra su compañero, y había gran
confusión. Y los hebreos que habían estado con los filisteos 21
de tiempo atrás, y habían venido con ellos de los alrededores
al campamento, se pusieron también del lado de los israelitas
que estaban con Saúl y con Jonatán. Asimismo todos los is- 22
raelitas que se habían escondido en el monte de Efraín, oyendo
que los filisteos huían, también ellos los persiguieron en aquella
batalla. Así salvó Jehová a Israel aquel día. Y llegó la bata- 23
lla hasta Bet-avén. Pero los hombres de Israel fueron puestos 24
en apuro aquel día; porque Saúl había juramentado al pueblo,

14. 25–38 I Samuel 428
diciendo: Cualquiera que coma pan antes de caer la noche, antes
que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito.
25 Y todo el pueblo no había probado pan. Y todo el pueblo
llegó a un bosque, donde había miel en la superficie del cam-
26 po. Entró, pues, el pueblo en el bosque, y he aquí que la miel
corría; pero no hubo quien hiciera llegar su mano a su boca,
27 porque el pueblo temía el juramento. Pero Jonatán no había
oído cuando su padre había juramentado al pueblo, y alargó la
punta de una vara que traía en su mano, y la mojó en un panal
de miel, y llevó su mano a la boca; y fueron aclarados sus
28 ojos. Entonces habló uno del pueblo, diciendo: Tu padre ha
hecho jurar solemnemente al pueblo, diciendo: Maldito sea el
29 hombre que tome hoy alimento. Y el pueblo desfallecía. Respondió
Jonatán: Mi padre ha turbado el país. Ved ahora cómo
han sido aclarados mis ojos, por haber gustado un poco de es-
30 ta miel. ¿Cuánto más si el pueblo hubiera comido libremente
hoy del botín tomado de sus enemigos? ¿No se habría hecho
31 ahora mayor estrago entre los filisteos? E hirieron aquel día a
los filisteos desde Micmas hasta Ajalón; pero el pueblo estaba
32 muy cansado. Y se lanzó el pueblo sobre el botín, y tomaron
ovejas y vacas y becerros, y los degollaron en el suelo; y el
33 pueblo los comió con sangre. Y le dieron aviso a Saúl, diciendo:
El pueblo peca contra Jehová, comiendo la carne con la
sangre. Y él dijo: Vosotros habéis prevaricado; rodadme ahora
34 acá una piedra grande. Además dijo Saúl: Esparcíos por el
pueblo, y decidles que me traigan cada uno su vaca, y cada
cual su oveja, y degolladlas aquí, y comed; y no pequéis contra
Jehová comiendo la carne con la sangre. Y trajo todo el
pueblo cada cual por su mano su vaca aquella noche, y las
35 degollaron allí. Y edificó Saúl altar a Jehová; este altar fue
36 el primero que edificó a Jehová. Y dijo Saúl: Descendamos
de noche contra los filisteos, y los saquearemos hasta la mañana,
y no dejaremos de ellos ninguno. Y ellos dijeron: Haz lo
que bien te pareciere. Dijo luego el sacerdote: Acerquémonos
37 aquí a Dios. Y Saúl consultó a Dios: ¿Descenderé tras los filisteos?
¿Los entregarás en mano de Israel? Mas Jehová no le
38 dio respuesta aquel día. Entonces dijo Saúl: Venid acá todos
los principales del pueblo, y sabed y ved en qué ha consistido

429 I Samuel 14. 39–15. 3
este pecado hoy; porque vive Jehová que salva a Israel, que 39
aunque fuere en Jonatán mi hijo, de seguro morirá. Y no hubo
en todo el pueblo quien le respondiese. Dijo luego a todo 40
Israel: Vosotros estaréis a un lado, y yo y Jonatán mi hijo estaremos
al otro lado. Y el pueblo respondió a Saúl: Haz lo que
bien te pareciere. Entonces dijo Saúl a Jehová Dios de Israel: 41
Da suerte perfecta. Y la suerte cayó sobre Jonatán y Saúl, y
el pueblo salió libre. Y Saúl dijo: Echad suertes entre mí y 42
Jonatán mi hijo. Y la suerte cayó sobre Jonatán. Entonces 43
Saúl dijo a Jonatán: Declárame lo que has hecho. Y Jonatán
se lo declaró y dijo: Ciertamente gusté un poco de miel con la
punta de la vara que traía en mi mano; ¿y he de morir? Y 44
Saúl respondió: Así me haga Dios y aun me añada, que sin
duda morirás, Jonatán. Entonces el pueblo dijo a Saúl: ¿Ha 45
de morir Jonatán, el que ha hecho esta grande salvación en
Israel? No será así. Vive Jehová, que no ha de caer un cabello
de su cabeza en tierra, pues que ha actuado hoy con Dios. Así
el pueblo libró de morir a Jonatán. Y Saúl dejó de seguir a 46
los filisteos; y los filisteos se fueron a su lugar. Después de ha- 47
ber tomado posesión del reinado de Israel, Saúl hizo guerra a
todos sus enemigos en derredor: contra Moab, contra los hijos
de Amón, contra Edom, contra los reyes de Soba, y contra los
filisteos; y adondequiera que se volvía, era vencedor. Y reunió 48
un ejército y derrotó a Amalec, y libró a Israel de mano de los
que lo saqueaban. Y los hijos de Saúl fueron Jonatán, Isúi y 49
Malquisúa. Y los nombres de sus dos hijas eran, el de la mayor,
Merab, y el de la menor, Mical. Y el nombre de la mujer de 50
Saúl era Ahinoam, hija de Ahimaas. Y el nombre del general
de su ejército era Abner, hijo de Ner tío de Saúl. Porque Cis 51
padre de Saúl, y Ner padre de Abner, fueron hijos de Abiel.
Y hubo guerra encarnizada contra los filisteos todo el tiempo 52
de Saúl; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y
apto para combatir, lo juntaba consigo.

Fuente: LA SANTA BIBLIA
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REVISADA POR CIPRIANO DE VALERA (1602)
OTRAS REVISIONES: 1862, 1909 Y 1960
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PRIMER LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 13 VERSOS 1 AL 23

PRIMER LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 13 VERSOS 1 AL 23

13 Había ya reinado Saúl un año; y cuando hubo reinado dos
2 años sobre Israel, escogió luego a tres mil hombres de Israel,
de los cuales estaban con Saúl dos mil en Micmas y en el monte
de Bet-el, y mil estaban con Jonatán en Gabaa de Benjamín;

425 I Samuel 13. 3–17
y envió al resto del pueblo cada uno a sus tiendas. Y Jonatán 3
atacó a la guarnición de los filisteos que había en el collado, y
lo oyeron los filisteos. E hizo Saúl tocar trompeta por todo el
país, diciendo: Oigan los hebreos. Y todo Israel oyó que se de- 4
cía: Saúl ha atacado a la guarnición de los filisteos; y también
que Israel se había hecho abominable a los filisteos. Y se juntó
el pueblo en pos de Saúl en Gilgal. Entonces los filisteos se 5
juntaron para pelear contra Israel, treinta mil carros, seis mil
hombres de a caballo, y pueblo numeroso como la arena que
está a la orilla del mar; y subieron y acamparon en Micmas,
al oriente de Bet-avén. Cuando los hombres de Israel vieron 6
que estaban en estrecho (porque el pueblo estaba en aprieto),
se escondieron en cuevas, en fosos, en peñascos, en rocas y
en cisternas. Y algunos de los hebreos pasaron el Jordán a 7
la tierra de Gad y de Galaad; pero Saúl permanecía aún en
Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando. Y él esperó 8
siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel
no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba. Entonces 9
d¼o Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el
holocausto. Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he 10
aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle.
Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: 11
Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías
dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos
en Micmas, me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí 12
a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé,
pues, y ofrecí holocausto. Entonces Samuel dijo a Saúl: Lo- 13
camente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová
tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera
confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu 14
reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme
a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea
príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que
Jehová te mandó. Y levantándose Samuel, subió de Gilgal a 15
Gabaa de Benjamín. Y Saúl contó la gente que se hallaba con
él, como seiscientos hombres. Saúl, pues, y Jonatán su hijo, 16
y el pueblo que con ellos se hallaba, se quedaron en Gabaa de
Benjamín; pero los filisteos habían acampado en Micmas. Y 17

13. 18–14. 10 I Samuel 426
salieron merodeadores del campamento de los filisteos en tres
escuadrones; un escuadrón marchaba por el camino de Ofra
18 hacia la tierra de Sual, otro escuadrón marchaba hacia Bethorón,
y el tercer escuadrón marchaba hacia la región que mira
19 al valle de Zeboim, hacia el desierto. Y en toda la tierra de
Israel no se hallaba herrero; porque los filisteos habían dicho:
20 Para que los hebreos no hagan espada o lanza. Por lo cual
todos los de Israel tenían que descender a los filisteos para
afilar cada uno la reja de su arado, su azadón, su hacha o su
21 hoz. Y el precio era un pim por las rejas de arado y por los
azadones, y la tercera parte de un siclo por afilar las hachas
22 y por componer las aguijadas. Así aconteció que en el día de
la batalla no se halló espada ni lanza en mano de ninguno del
pueblo que estaba con Saúl y con Jonatán, excepto Saúl y Jo-
23 natán su hijo, que las tenían. Y la guarnición de los filisteos
avanzó hasta el paso de Micmas.

Fuente: LA SANTA BIBLIA
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PRIMER LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 12 VERSOS 1 AL 25

PRIMER LIBRO DE SAMUEL CAPITULO 12 VERSOS 1 AL 25

Dijo Samuel a todo Israel: He aquí, yo he oído vuestra voz 12
en todo cuanto me habéis dicho, y os he puesto rey. Ahora, 2
pues, he aquí vuestro rey va delante de vosotros. Yo soy ya viejo
y lleno de canas; pero mis hijos están con vosotros, y yo he
andado delante de vosotros desde mi juventud hasta este día.
Aquí estoy; atestiguad contra mí delante de Jehová y delante 3
de su ungido, si he tomado el buey de alguno, si he tomado
el asno de alguno, si he calumniado a alguien, si he agraviado
a alguno, o si de alguien he tomado cohecho para cegar mis
ojos con él; y os lo restituiré. Entonces dijeron: Nunca nos 4
has calumniado ni agraviado, ni has tomado algo de mano de
ningún hombre. Y él les dijo: Jehová es testigo contra voso- 5
tros, y su ungido también es testigo en este día, que no habéis
hallado cosa alguna en mi mano. Y ellos respondieron: Así es.
Entonces Samuel dijo al pueblo: Jehová que designó a Moisés 6
y a Aarón, y sacó a vuestros padres de la tierra de Egipto,
es testigo. Ahora, pues, aguardad, y contenderé con vosotros 7
delante de Jehová acerca de todos los hechos de salvación que
Jehová ha hecho con vosotros y con vuestros padres. Cuando 8
Jacob hubo entrado en Egipto, y vuestros padres clamaron a
Jehová, Jehová envió a Moisés y a Aarón, los cuales sacaron
a vuestros padres de Egipto, y los hicieron habitar en este lugar.
Y olvidaron a Jehová su Dios, y él los vendió en mano 9
de Sísara jefe del ejército de Hazor, y en mano de los filisteos,
y en mano del rey de Moab, los cuales les hicieron guerra.
Y ellos clamaron a Jehová, y dijeron: Hemos pecado, porque 10
hemos dejado a Jehová y hemos servido a los baales y a Astarot;
líbranos, pues, ahora de mano de nuestros enemigos, y
te serviremos. Entonces Jehová envió a Jerobaal, a Barac, a 11

12. 12–13. 2 I Samuel 424
Jefté y a Samuel, y os libró de mano de vuestros enemigos en
12 derredor, y habitasteis seguros. Y habiendo visto que Nahas
rey de los hijos de Amón venía contra vosotros, me dijisteis:
No, sino que ha de reinar sobre nosotros un rey; siendo así que
13 Jehová vuestro Dios era vuestro rey. Ahora, pues, he aquí el
rey que habéis elegido, el cual pedisteis; ya veis que Jehová ha
14 puesto rey sobre vosotros. Si temiereis a Jehová y le sirviereis,
y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová,
y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros ser-
15 vís a Jehová vuestro Dios, haréis bien. Mas si no oyereis la
voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehová,
la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo contra
16 vuestros padres. Esperad aún ahora, y mirad esta gran co-
17 sa que Jehová hará delante de vuestros ojos. ¿No es ahora
la siega del trigo? Yo clamaré a Jehová, y él dará truenos y
lluvias, para que conozcáis y veáis que es grande vuestra maldad
que habéis hecho ante los ojos de Jehová, pidiendo para
18 vosotros rey. Y Samuel clamó a Jehová, y Jehová dio truenos
y lluvias en aquel día; y todo el pueblo tuvo gran temor de
19 Jehová y de Samuel. Entonces dijo todo el pueblo a Samuel:
Ruega por tus siervos a Jehová tu Dios, para que no muramos;
porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal de
20 pedir rey para nosotros. Y Samuel respondió al pueblo: No
temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo
eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo
21 vuestro corazón. No os apartéis en pos de vanidades que no
22 aprovechan ni libran, porque son vanidades. Pues Jehová no
desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Je-
23 hová ha querido haceros pueblo suyo. Así que, lejos sea de mí
que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; an-
24 tes os instruiré en el camino bueno y recto. Solamente temed
a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues
25 considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros. Mas si
perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.

FUENTE: LA SANTA BIBLIA
ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO
ANTIGUA VERSIÓN DE CASIODORO DE REINA (1569)
REVISADA POR CIPRIANO DE VALERA (1602)
OTRAS REVISIONES: 1862, 1909 Y 1960
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