Génesis Capitulo 47 Versos 1 al 31


Génesis Capitulo 47 Versos 1 al 31
47 Vino José y lo hizo saber a Faraón, y dijo: Mi padre y mis
hermanos, y sus ovejas y sus vacas, con todo lo que tienen,
han venido de la tierra de Canaán, y he aquí están en la tierra
2 de Gosén. Y de los postreros de sus hermanos tomó cinco
3 varones, y los presentó delante de Faraón. Y Faraón dijo a
sus hermanos: ¿Cuál es vuestro oficio? Y ellos respondieron a
Faraón: Pastores de ovejas son tus siervos, así nosotros como
4 nuestros padres. Dijeron además a Faraón: Para morar en esta
tierra hemos venido; porque no hay pasto para las ovejas de
tus siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Canaán; por
tanto, te rogamos ahora que permitas que habiten tus siervos
5 en la tierra de Gosén. Entonces Faraón habló a José, dicien-
6 do: Tu padre y tus hermanos han venido a ti. La tierra de
Egipto delante de ti está; en lo mejor de la tierra haz habitar
a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosén; y
si entiendes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por
7 mayorales del ganado mío. También José introdujo a Jacob
su padre, y lo presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo
8 a Faraón. Y dijo Faraón a Jacob: ¿Cuántos son los días de
9 los años de tu vida? Y Jacob respondió a Faraón: Los días
de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos
y malos han sido los días de los años de mi vida, y no han
llegado a los días de los años de la vida de mis padres en los
10 días de su peregrinación. Y Jacob bendijo a Faraón, y salió
11 de la presencia de Faraón. Así José hizo habitar a su padre
y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto,
en lo mejor de la tierra, en la tierra de Ramesés, como mandó
12 Faraón. Y alimentaba José a su padre y a sus hermanos, y
a toda la casa de su padre, con pan, según el número de los
13 hijos. No había pan en toda la tierra, y el hambre era muy
grave, por lo que desfalleció de hambre la tierra de Egipto y
14 la tierra de Canaán. Y recogió José todo el dinero que había
en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, por los alimentos
que de él compraban; y metió José el dinero en casa
15 de Faraón. Acabado el dinero de la tierra de Egipto y de la
tierra de Canaán, vino todo Egipto a José, diciendo: Danos
pan; ¿por qué moriremos delante de ti, por haberse acabado el
16 dinero? Y José dijo: Dad vuestros ganados y yo os daré por
75 Génesis 47. 17–29
vuestros ganados, si se ha acabado el dinero. Y ellos trajeron 17
sus ganados a José, y José les dio alimentos por caballos, y
por el ganado de las ovejas, y por el ganado de las vacas, y por
asnos; y les sustentó de pan por todos sus ganados aquel año.
Acabado aquel año, vinieron a él el segundo año, y le dijeron: 18
No encubrimos a nuestro señor que el dinero ciertamente se
ha acabado; también el ganado es ya de nuestro señor; nada
ha quedado delante de nuestro señor sino nuestros cuerpos y
nuestra tierra. ¿Por qué moriremos delante de tus ojos, así 19
nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra
tierra por pan, y seremos nosotros y nuestra tierra siervos
de Faraón; y danos semilla para que vivamos y no muramos, y
no sea asolada la tierra. Entonces compró José toda la tierra 20
de Egipto para Faraón; pues los egipcios vendieron cada uno
sus tierras, porque se agravó el hambre sobre ellos; y la tierra
vino a ser de Faraón. Y al pueblo lo hizo pasar a las ciudades, 21
desde un extremo al otro del territorio de Egipto. Solamente 22
la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto los sacerdotes
tenían ración de Faraón, y ellos comían la ración que Faraón
les daba; por eso no vendieron su tierra. Y José dijo al pueblo: 23
He aquí os he comprado hoy, a vosotros y a vuestra tierra, para
Faraón; ved aquí semilla, y sembraréis la tierra. De los frutos 24
daréis el quinto a Faraón, y las cuatro partes serán vuestras
para sembrar las tierras, y para vuestro mantenimiento, y de
los que están en vuestras casas, y para que coman vuestros
niños. Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos 25
gracia en ojos de nuestro señor, y seamos siervos de Faraón.
Entonces José lo puso por ley hasta hoy sobre la tierra de 26
Egipto, señalando para Faraón el quinto, excepto sólo la tierra
de los sacerdotes, que no fue de Faraón. Así habitó Israel en 27
la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y tomaron posesión
de ella, y se aumentaron, y se multiplicaron en gran manera.
Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años; y fueron 28
los días de Jacob, los años de su vida, ciento cuarenta y siete
años. Y llegaron los días de Israel para morir, y llamó a José 29
su hijo, y le dijo: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, te
ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo
misericordia y verdad. Te ruego que no me entierres en
47. 30–48. 16 Génesis 76
30 Egipto. Mas cuando duerma con mis padres, me llevarás de
Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellos. Y José respon-
31 dió: Haré como tú dices. E Israel dijo: Júramelo. Y José le
juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama.
Fuente: Bibles.org.uk, London.

Génesis Capitulo 48 Versos 1 al 22


Génesis Capitulo 48 Versos 1 al 22
48 Sucedió después de estas cosas que dijeron a José: He aquí
tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos, Ma-
2 nasés y Efraín. Y se le hizo saber a Jacob, diciendo: He aquí
tu hijo José viene a ti. Entonces se esforzó Israel, y se sentó
3 sobre la cama, y dijo a José: El Dios Omnipotente me apare-
4 ció en Luz en la tierra de Canaán, y me bendijo, y me dijo:
He aquí yo te haré crecer, y te multiplicaré, y te pondré por
estirpe de naciones; y daré esta tierra a tu descendencia des-
5 pués de ti por heredad perpetua. Y ahora tus dos hijos Efraín
y Manasés, que te nacieron en la tierra de Egipto, antes que
viniese a ti a la tierra de Egipto, míos son; como Rubén y Si-
6 meón, serán míos. Y los que después de ellos has engendrado,
serán tuyos; por el nombre de sus hermanos serán llamados
7 en sus heredades. Porque cuando yo venía de Padan-aram, se
me murió Raquel en la tierra de Canaán, en el camino, como
media legua de tierra viniendo a Efrata; y la sepulté allí en el
8 camino de Efrata, que es Belén. Y vio Israel los hijos de José,
9 y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y respondió José a su padre: Son
mis hijos, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Acércalos ahora
10 a mí, y los bendeciré. Y los ojos de Israel estaban tan agravados
por la vejez, que no podía ver. Les hizo, pues, acercarse a
11 él, y él les besó y les abrazó. Y dijo Israel a José: No pensaba
yo ver tu rostro, y he aquí Dios me ha hecho ver también a
12 tu descendencia. Entonces José los sacó de entre sus rodillas,
13 y se inclinó a tierra. Y los tomó José a ambos, Efraín a su
derecha, a la izquierda de Israel, y Manasés a su izquierda,
14 a la derecha de Israel; y los acercó a él. Entonces Israel extendió
su mano derecha, y la puso sobre la cabeza de Efraín,
que era el menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manasés,
colocando así sus manos adrede, aunque Manasés era
15 el primogénito. Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya
presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que
16 me mantiene desde que yo soy hasta este día, el Ángel que me
liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado
77 Génesis 48. 17–49. 12
en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e
Isaac, y multiplíquense en gran manera en medio de la tierra.
Pero viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la 17
cabeza de Efraín, le causó esto disgusto; y asió la mano de su
padre, para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de
Manasés. Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque 18
éste es el primogénito; pon tu mano derecha sobre su cabeza.
Mas su padre no quiso, y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; también 19
él vendrá a ser un pueblo, y será también engrandecido; pero
su hermano menor será más grande que él, y su descendencia
formará multitud de naciones. Y los bendijo aquel día, di- 20
ciendo: En ti bendecirá Israel, diciendo: Hágate Dios como a
Efraín y como a Manasés. Y puso a Efraín antes de Manasés.
Y dijo Israel a José: He aquí yo muero; pero Dios estará con 21
vosotros, y os hará volver a la tierra de vuestros padres. Y 22
yo te he dado a ti una parte más que a tus hermanos, la cual
tomé yo de mano del amorreo con mi espada y con mi arco.
Fuente: Bibles.org.uk, London.

Génesis Capitulo 46 Versos 1 al 34


Génesis Capitulo 46 Versos 1 al 34
46 Salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y ofre-
2 ció sacrificios al Dios de su padre Isaac. Y habló Dios a Israel
en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: He-
3 me aquí. Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de
descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación.
4 Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver;
5 y la mano de José cerrará tus ojos. Y se levantó Jacob de
Beerseba; y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a
sus niños, y a sus mujeres, en los carros que Faraón había en-
6 viado para llevarlo. Y tomaron sus ganados, y sus bienes que
habían adquirido en la tierra de Canaán, y vinieron a Egipto,
7 Jacob y toda su descendencia consigo; sus hijos, y los hijos
de sus hijos consigo; sus hijas, y las hijas de sus hijos, y a toda
8 su descendencia trajo consigo a Egipto. Y éstos son los nombres
de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus
9 hijos: Rubén, el primogénito de Jacob. Y los hijos de Rubén:
10 Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi. Los hijos de Simeón: Jemuel,
11 Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar, y Saúl hijo de la cananea. Los
12 hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari. Los hijos de Judá: Er,
Onán, Sela, Fares y Zara; mas Er y Onán murieron en la tierra
13 de Canaán. Y los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul. Los
14 hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y Simrón. Los hijos de Zabu-
15 lón: Sered, Elón y Jahleel. Éstos fueron los hijos de Lea, los
73 Génesis 46. 16–34
que dio a luz a Jacob en Padan-aram, y además su hija Dina;
treinta y tres las personas todas de sus hijos e hijas. Los hijos 16
de Gad: Zifión, Hagui, Ezbón, Suni, Eri, Arodi y Areli. Y los 17
hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería, y Sera hermana de ellos.
Los hijos de Bería: Heber y Malquiel. Éstos fueron los hijos 18
de Zilpa, la que Labán dio a su hija Lea, y dio a luz éstos
a Jacob; por todas dieciséis personas. Los hijos de Raquel, 19
mujer de Jacob: José y Benjamín. Y nacieron a José en la 20
tierra de Egipto Manasés y Efraín, los que le dio a luz Asenat,
hija de Potifera sacerdote de On. Los hijos de Benjamín 21
fueron Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Ehi, Ros, Mupim,
Hupim y Ard. Éstos fueron los hijos de Raquel, que nacieron 22
a Jacob; por todas catorce personas. Los hijos de Dan: Hu- 23
sim. Los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem. Éstos 24, 25
fueron los hijos de Bilha, la que dio Labán a Raquel su hija,
y dio a luz éstos a Jacob; por todas siete personas. Todas las 26
personas que vinieron con Jacob a Egipto, procedentes de sus
lomos, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas
fueron sesenta y seis. Y los hijos de José, que le nacieron en 27
Egipto, dos personas. Todas las personas de la casa de Jacob,
que entraron en Egipto, fueron setenta. Y envió Jacob a Ju- 28
dá delante de sí a José, para que le viniese a ver en Gosén; y
llegaron a la tierra de Gosén. Y José unció su carro y vino 29
a recibir a Israel su padre en Gosén; y se manifestó a él, y se
echó sobre su cuello, y lloró sobre su cuello largamente. En- 30
tonces Israel dijo a José: Muera yo ahora, ya que he visto tu
rostro, y sé que aún vives. Y José dijo a sus hermanos, y a la 31
casa de su padre: Subiré y lo haré saber a Faraón, y le diré:
Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra
de Canaán, han venido a mí. Y los hombres son pastores de 32
ovejas, porque son hombres ganaderos; y han traído sus ovejas
y sus vacas, y todo lo que tenían. Y cuando Faraón os llamare 33
y dijere: ¿Cuál es vuestro oficio? entonces diréis: Hombres de 34
ganadería han sido tus siervos desde nuestra juventud hasta
ahora, nosotros y nuestros padres; a fin de que moréis en la
tierra de Gosén, porque para los egipcios es abominación todo
pastor de ovejas.
Fuente: Bibles.org.uk, London.

Génesis Capitulo 45 Versos 1 al 28


Génesis Capitulo 45 Versos 1 al 28
45 No podía ya José contenerse delante de todos los que estaban
al lado suyo, y clamó: Haced salir de mi presencia a todos.
Y no quedó nadie con él, al darse a conocer José a sus herma-
2 nos. Entonces se dio a llorar a gritos; y oyeron los egipcios, y
3 oyó también la casa de Faraón. Y dijo José a sus hermanos:
71 Génesis 45. 4–21
Yo soy José; ¿vive aún mi padre? Y sus hermanos no pudieron
responderle, porque estaban turbados delante de él. Entonces 4
dijo José a sus hermanos: Acercaos ahora a mí. Y ellos se acercaron.
Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis
para Egipto. Ahora, pues, no os entristezcáis, ni os pese de 5
haberme vendido acá; porque para preservación de vida me
envió Dios delante de vosotros. Pues ya ha habido dos años 6
de hambre en medio de la tierra, y aún quedan cinco años en
los cuales ni habrá arada ni siega. Y Dios me envió delante 7
de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para
daros vida por medio de gran liberación. Así, pues, no me 8
enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre
de Faraón y por señor de toda su casa, y por gobernador en
toda la tierra de Egipto. Daos prisa, id a mi padre y decidle: 9
Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo
Egipto; ven a mí, no te detengas. Habitarás en la tierra de 10
Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos, y los hijos de tus
hijos, tus ganados y tus vacas, y todo lo que tienes. Y allí te 11
alimentaré, pues aún quedan cinco años de hambre, para que
no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes. He 12
aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín,
que mi boca os habla. Haréis, pues, saber a mi padre toda mi 13
gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto; y daos prisa, y
traed a mi padre acá. Y se echó sobre el cuello de Benjamín 14
su hermano, y lloró; y también Benjamín lloró sobre su cuello.
Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos; y después 15
sus hermanos hablaron con él. Y se oyó la noticia en la casa 16
de Faraón, diciendo: Los hermanos de José han venido. Y esto
agradó en los ojos de Faraón y de sus siervos. Y dijo Faraón a 17
José: Di a tus hermanos: Haced esto: cargad vuestras bestias,
e id, volved a la tierra de Canaán; y tomad a vuestro padre y 18
a vuestras familias y venid a mí, porque yo os daré lo bueno de
la tierra de Egipto, y comeréis de la abundancia de la tierra.
Y tú manda: Haced esto: tomaos de la tierra de Egipto carros 19
para vuestros niños y vuestras mujeres, y traed a vuestro padre,
y venid. Y no os preocupéis por vuestros enseres, porque 20
la riqueza de la tierra de Egipto será vuestra. Y lo hicieron 21
así los hijos de Israel; y les dio José carros conforme a la orden
45. 22–46. 15 Génesis 72
22 de Faraón, y les suministró víveres para el camino. A cada
uno de todos ellos dio mudas de vestidos, y a Benjamín dio
23 trescientas piezas de plata, y cinco mudas de vestidos. Y a su
padre envió esto: diez asnos cargados de lo mejor de Egipto,
y diez asnas cargadas de trigo, y pan y comida, para su padre
24 en el camino. Y despidió a sus hermanos, y ellos se fueron. Y
25 él les dijo: No riñáis por el camino. Y subieron de Egipto, y
26 llegaron a la tierra de Canaán a Jacob su padre. Y le dieron
las nuevas, diciendo: José vive aún; y él es señor en toda la
tierra de Egipto. Y el corazón de Jacob se afligió, porque no
27 los creía. Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él
les había hablado; y viendo Jacob los carros que José enviaba
28 para llevarlo, su espíritu revivió. Entonces dijo Israel: Basta;
José mi hijo vive todavía; iré, y le veré antes que yo muera.
Fuente: Bibles.org.uk, London.

Genesis Capitulo 44 Versos 1 al 34


Genesis Capitulo 44 Versos 1 al 34
Mandó José al mayordomo de su casa, diciendo: Llena de 44
alimento los costales de estos varones, cuanto puedan llevar, y
pon el dinero de cada uno en la boca de su costal. Y pondrás 2
mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor,
con el dinero de su trigo. Y él hizo como dijo José. Venida 3
la mañana, los hombres fueron despedidos con sus asnos. Ha- 4
biendo ellos salido de la ciudad, de la que aún no se habían
alejado, dijo José a su mayordomo: Levántate y sigue a esos
hombres; y cuando los alcances, diles: ¿Por qué habéis vuelto
mal por bien? ¿Por qué habéis robado mi copa de plata? ¿No 5
es ésta en la que bebe mi señor, y por la que suele adivinar?
Habéis hecho mal en lo que hicisteis. Cuando él los alcanzó, 6
les dijo estas palabras. Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice 7
nuestro señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos. He 8
aquí, el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales,
te lo volvimos a traer desde la tierra de Canaán; ¿cómo, pues,
habíamos de hurtar de casa de tu señor plata ni oro? Aquel 9
de tus siervos en quien fuere hallada la copa, que muera, y aun
nosotros seremos siervos de mi señor. Y él dijo: También aho- 10
ra sea conforme a vuestras palabras; aquel en quien se hallare
será mi siervo, y vosotros seréis sin culpa. Ellos entonces se 11
dieron prisa, y derribando cada uno su costal en tierra, abrió
cada cual el costal suyo. Y buscó; desde el mayor comenzó, y 12
acabó en el menor; y la copa fue hallada en el costal de Benjamín.
Entonces ellos rasgaron sus vestidos, y cargó cada uno 13
su asno y volvieron a la ciudad. Vino Judá con sus herma- 14
nos a casa de José, que aún estaba allí, y se postraron delante
de él en tierra. Y les dijo José: ¿Qué acción es ésta que ha- 15
béis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo sabe adivinar?
Entonces dijo Judá: ¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablare- 16
mos, o con qué nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad
de tus siervos; he aquí, nosotros somos siervos de mi señor,
nosotros, y también aquel en cuyo poder fue hallada la copa.
José respondió: Nunca yo tal haga. El varón en cuyo poder fue 17
hallada la copa, él será mi siervo; vosotros id en paz a vuestro
padre. Entonces Judá se acercó a él, y dijo: Ay, señor mío, te 18
44. 19–45. 3 Génesis 70
ruego que permitas que hable tu siervo una palabra en oídos
de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues
19 tú eres como Faraón. Mi señor preguntó a sus siervos, dicien-
20 do: ¿Tenéis padre o hermano? Y nosotros respondimos a mi
señor: Tenemos un padre anciano, y un hermano joven, pequeño
aún, que le nació en su vejez; y un hermano suyo murió,
y él solo quedó de los hijos de su madre; y su padre lo ama.
21 Y tú dijiste a tus siervos: Traédmelo, y pondré mis ojos sobre
22 él. Y nosotros dijimos a mi señor: El joven no puede dejar
23 a su padre, porque si lo dejare, su padre morirá. Y dijiste a
tus siervos: Si vuestro hermano menor no desciende con vos-
24 otros, no veréis más mi rostro. Aconteció, pues, que cuando
llegamos a mi padre tu siervo, le contamos las palabras de mi
25 señor. Y dijo nuestro padre: Volved a comprarnos un poco de
26 alimento. Y nosotros respondimos: No podemos ir; si nuestro
hermano va con nosotros, iremos; porque no podremos ver el
rostro del varón, si no está con nosotros nuestro hermano el
27 menor. Entonces tu siervo mi padre nos dijo: Vosotros sabéis
28 que dos hijos me dio a luz mi mujer; y el uno salió de mi presencia,
y pienso de cierto que fue despedazado, y hasta ahora
29 no lo he visto. Y si tomáis también a éste de delante de mí,
y le acontece algún desastre, haréis descender mis canas con
30 dolor al Seol. Ahora, pues, cuando vuelva yo a tu siervo mi
padre, si el joven no va conmigo, como su vida está ligada a la
31 vida de él, sucederá que cuando no vea al joven, morirá; y tus
siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre
32 con dolor al Seol. Como tu siervo salió por fiador del joven
con mi padre, diciendo: Si no te lo vuelvo a traer, entonces
33 yo seré culpable ante mi padre para siempre; te ruego, por
tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo
34 de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos. Porque
¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no
ver el mal que sobrevendrá a mi padre.
Fuente: Bibles.org.uk, London.

Génesis Capitulo 43 Versos 1 al 34


Génesis Capitulo 43 Versos 1 al 34
43, 2 El hambre era grande en la tierra; y aconteció que cuando
acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, les dijo su
67 Génesis 43. 3–18
padre: Volved, y comprad para nosotros un poco de alimento.
Respondió Judá, diciendo: Aquel varón nos protestó con áni- 3
mo resuelto, diciendo: No veréis mi rostro si no traéis a vuestro
hermano con vosotros. Si enviares a nuestro hermano con no- 4
sotros, descenderemos y te compraremos alimento. Pero si no 5
le enviares, no descenderemos; porque aquel varón nos dijo:
No veréis mi rostro si no traéis a vuestro hermano con vosotros.
Dijo entonces Israel: ¿Por qué me hicisteis tanto mal, 6
declarando al varón que teníais otro hermano? Y ellos respon- 7
dieron: Aquel varón nos preguntó expresamente por nosotros,
y por nuestra familia, diciendo: ¿Vive aún vuestro padre? ¿Tenéis
otro hermano? Y le declaramos conforme a estas palabras.
¿Acaso podíamos saber que él nos diría: Haced venir a vuestro
hermano? Entonces Judá dijo a Israel su padre: Envía al 8
joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos
y no muramos nosotros, y tú, y nuestros niños. Yo te 9
respondo por él; a mí me pedirás cuenta. Si yo no te lo vuelvo
a traer, y si no lo pongo delante de ti, seré para ti el culpable
para siempre; pues si no nos hubiéramos detenido, ciertamen- 10
te hubiéramos ya vuelto dos veces. Entonces Israel su padre 11
les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de
la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varón un presente,
un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces
y almendras. Y tomad en vuestras manos doble cantidad de 12
dinero, y llevad en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas
de vuestros costales; quizá fue equivocación. Tomad también 13
a vuestro hermano, y levantaos, y volved a aquel varón. Y el 14
Dios Omnipotente os dé misericordia delante de aquel varón,
y os suelte al otro vuestro hermano, y a este Benjamín. Y si he
de ser privado de mis hijos, séalo. Entonces tomaron aquellos 15
varones el presente, y tomaron en su mano doble cantidad de
dinero, y a Benjamín; y se levantaron y descendieron a Egipto,
y se presentaron delante de José. Y vio José a Benjamín 16
con ellos, y dijo al mayordomo de su casa: Lleva a casa a esos
hombres, y degüella una res y prepárala, pues estos hombres
comerán conmigo al mediodía. E hizo el hombre como José 17
dijo, y llevó a los hombres a casa de José. Entonces aquellos 18
hombres tuvieron temor, cuando fueron llevados a casa de Jo
43. 19–34 Génesis 68
sé, y decían: Por el dinero que fue devuelto en nuestros costales
la primera vez nos han traído aquí, para tendernos lazo, y atacarnos,
y tomarnos por siervos a nosotros, y a nuestros asnos.
19 Y se acercaron al mayordomo de la casa de José, y le hablaron
20 a la entrada de la casa. Y dijeron: Ay, señor nuestro, nosotros
en realidad de verdad descendimos al principio a comprar ali-
21 mentos. Y aconteció que cuando llegamos al mesón y abrimos
nuestros costales, he aquí el dinero de cada uno estaba en la
boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso; y lo hemos
22 vuelto a traer con nosotros. Hemos también traído en nuestras
manos otro dinero para comprar alimentos; nosotros no sabe-
23 mos quién haya puesto nuestro dinero en nuestros costales. Él
les respondió: Paz a vosotros, no temáis; vuestro Dios y el Dios
de vuestro padre os dio el tesoro en vuestros costales; yo recibí
24 vuestro dinero. Y sacó a Simeón a ellos. Y llevó aquel varón a
los hombres a casa de José; y les dio agua, y lavaron sus pies,
25 y dio de comer a sus asnos. Y ellos prepararon el presente
entretanto que venía José a mediodía, porque habían oído que
26 allí habrían de comer pan. Y vino José a casa, y ellos le trajeron
el presente que tenían en su mano dentro de la casa, y se
27 inclinaron ante él hasta la tierra. Entonces les preguntó José
cómo estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el anciano que dijisteis,
28 lo pasa bien? ¿Vive todavía? Y ellos respondieron: Bien va a
tu siervo nuestro padre; aún vive. Y se inclinaron, e hicieron
29 reverencia. Y alzando José sus ojos vio a Benjamín su hermano,
hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor,
de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti,
30 hijo mío. Entonces José se apresuró, porque se conmovieron
sus entrañas a causa de su hermano, y buscó dónde llorar; y
31 entró en su cámara, y lloró allí. Y lavó su rostro y salió, y
32 se contuvo, y dijo: Poned pan. Y pusieron para él aparte, y
separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con
él comían; porque los egipcios no pueden comer pan con los
33 hebreos, lo cual es abominación a los egipcios. Y se sentaron
delante de él, el mayor conforme a su primogenitura, y el menor
conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres
34 atónitos mirándose el uno al otro. Y José tomó viandas de
delante de sí para ellos; mas la porción de Benjamín era cinco
veces mayor que cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y se
alegraron con él.
Fuente: Bibles.org.uk, London.

Génesis Capitulo 42 Versos 1 al 38


Génesis Capitulo 42 Versos 1 al 38
42 Viendo Jacob que en Egipto había alimentos, d¼o a sus
2 hijos: ¿Por qué os estáis mirando? Y dijo: He aquí, yo he oído
que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de
allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos.
3 Y descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo en
65 Génesis 42. 4–22
Egipto. Mas Jacob no envió a Benjamín, hermano de José, 4
con sus hermanos; porque dijo: No sea que le acontezca algún
desastre. Vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que 5
venían; porque había hambre en la tierra de Canaán. Y José 6
era el señor de la tierra, quien le vendía a todo el pueblo de la
tierra; y llegaron los hermanos de José, y se inclinaron a él rostro
a tierra. Y José, cuando vio a sus hermanos, los conoció; 7
mas hizo como que no los conocía, y les habló ásperamente, y
les dijo: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la
tierra de Canaán, para comprar alimentos. José, pues, cono- 8
ció a sus hermanos; pero ellos no le conocieron. Entonces se 9
acordó José de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les
dijo: Espías sois; por ver lo descubierto del país habéis venido.
Ellos le respondieron: No, señor nuestro, sino que tus siervos 10
han venido a comprar alimentos. Todos nosotros somos hijos 11
de un varón; somos hombres honrados; tus siervos nunca fueron
espías. Pero José les dijo: No; para ver lo descubierto del 12
país habéis venido. Y ellos respondieron: Tus siervos somos 13
doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán; y
he aquí el menor está hoy con nuestro padre, y otro no parece.
Y José les dijo: Eso es lo que os he dicho, afirmando 14
que sois espías. En esto seréis probados: Vive Faraón, que no 15
saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor viniere
aquí. Enviad a uno de vosotros y traiga a vuestro hermano, 16
y vosotros quedad presos, y vuestras palabras serán probadas,
si hay verdad en vosotros; y si no, vive Faraón, que sois espías.
Entonces los puso juntos en la cárcel por tres días. Y al tercer 17, 18
día les dijo José: Haced esto, y vivid: Yo temo a Dios. Si sois 19
hombres honrados, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno
de vuestros hermanos, y vosotros id y llevad el alimento para
el hambre de vuestra casa. Pero traeréis a vuestro hermano 20
menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis. Y
ellos lo hicieron así. Y decían el uno al otro: Verdaderamente 21
hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia
de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso
ha venido sobre nosotros esta angustia. Entonces Rubén les 22
respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra
el joven, y no escuchasteis? He aquí también se nos demanda
42. 23–43. 2 Génesis 66
23 su sangre. Pero ellos no sabían que los entendía José, porque
24 había intérprete entre ellos. Y se apartó José de ellos, y lloró;
después volvió a ellos, y les habló, y tomó de entre ellos a
25 Simeón, y lo aprisionó a vista de ellos. Después mandó José
que llenaran sus sacos de trigo, y devolviesen el dinero de cada
uno de ellos, poniéndolo en su saco, y les diesen comida para el
26 camino; y así se hizo con ellos. Y ellos pusieron su trigo sobre
27 sus asnos, y se fueron de allí. Pero abriendo uno de ellos su
saco para dar de comer a su asno en el mesón, vio su dinero
28 que estaba en la boca de su costal. Y dijo a sus hermanos: Mi
dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se
les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro:
29 ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios? Y venidos a Jacob su
padre en tierra de Canaán, le contaron todo lo que les había
30 acontecido, diciendo: Aquel varón, el señor de la tierra, nos
31 habló ásperamente, y nos trató como a espías de la tierra. Y
nosotros le dijimos: Somos hombres honrados, nunca fuimos
32 espías. Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre; uno no
parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de
33 Canaán. Entonces aquel varón, el señor de la tierra, nos dijo:
En esto conoceré que sois hombres honrados: dejad conmigo
uno de vuestros hermanos, y tomad para el hambre de vues-
34 tras casas, y andad, y traedme a vuestro hermano el menor,
para que yo sepa que no sois espías, sino hombres honrados;
35 así os daré a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra. Y
aconteció que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco
de cada uno estaba el atado de su dinero; y viendo ellos y su
36 padre los atados de su dinero, tuvieron temor. Entonces su
padre Jacob les dijo: Me habéis privado de mis hijos; José no
parece, ni Simeón tampoco, y a Benjamín le llevaréis; contra
37 mí son todas estas cosas. Y Rubén habló a su padre, diciendo:
Harás morir a mis dos hijos, si no te lo devuelvo; entrégalo en
38 mi mano, que yo lo devolveré a ti. Y él dijo: No descenderá
mi hijo con vosotros, pues su hermano ha muerto, y él solo ha
quedado; y si le aconteciere algún desastre en el camino por
donde vais, haréis descender mis canas con dolor al Seol.
Fuente: Bibles.org.uk, London.

Génesis Capitulo 41 Versos 30 al 57


Génesis Capitulo 41 Versos 30 al 57
Y 30
tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia
será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá
la tierra. Y aquella abundancia no se echará de ver, a cau- 31
sa del hambre siguiente la cual será gravísima. Y el suceder 32
el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de
parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla. Por tanto, 33
provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo
sobre la tierra de Egipto. Haga esto Faraón, y ponga 34
gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los
siete años de la abundancia. Y junten toda la provisión de 35
estos buenos años que vienen, y recojan el trigo bajo la mano
de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo.
Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete 36
años de hambre que habrá en la tierra de Egipto; y el país no
perecerá de hambre. El asunto pareció bien a Faraón y a sus 37
siervos, y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro 38
hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios? Y dijo 39
Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no
hay entendido ni sabio como tú. Tú estarás sobre mi casa, y 40
por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el
trono seré yo mayor que tú. Dijo además Faraón a José: He 41
aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. Entonces 42
Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de
José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar
41. 43–42. 3 Génesis 64
43 de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro, y
pregonaron delante de él: ¡Doblad la rodilla!; y lo puso sobre
44 toda la tierra de Egipto. Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón;
y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de
45 Egipto. Y llamó Faraón el nombre de José, Zafnat-panea; y
le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On.
46 Y salió José por toda la tierra de Egipto. Era José de edad
de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey
de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda
47 la tierra de Egipto. En aquellos siete años de abundancia la
48 tierra produjo a montones. Y él reunió todo el alimento de
los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto,
y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad
49 el alimento del campo de sus alrededores. Recogió José trigo
como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse
50 contar, porque no tenía número. Y nacieron a José dos hijos
antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le
51 dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y llamó
José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios
me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre.
52 Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me
53 hizo fructificar en la tierra de mi aflicción. Así se cumplieron
los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto.
54 Y comenzaron a venir los siete años del hambre, como José
había dicho; y hubo hambre en todos los países, mas en toda
55 la tierra de Egipto había pan. Cuando se sintió el hambre en
toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y
d¼o Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él
56 os dijere. Y el hambre estaba por toda la extensión del país.
Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los
egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egip-
57 to. Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José,
porque por toda la tierra había crecido el hambre.
Fuente: Bibles.org.uk, London.

Génesis Capitulo 41 Versos 1 al 29


Génesis Capitulo  41 Versos 1 al 29
Aconteció que pasados dos años tuvo Faraón un sueño. Le 41
parecía que estaba junto al río; y que del río subían siete va- 2
cas, hermosas a la vista, y muy gordas, y pacían en el prado.
41. 3–21 Génesis 62
3 Y que tras ellas subían del río otras siete vacas de feo aspecto
y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas
4 a la orilla del río; y que las vacas de feo aspecto y enjutas de
carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y
5 despertó Faraón. Se durmió de nuevo, y soñó la segunda vez:
Que siete espigas llenas y hermosas crecían de una sola caña,
6 y que después de ellas salían otras siete espigas menudas y
7 abatidas del viento solano; y las siete espigas menudas devoraban
a las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón,
8 y he aquí que era sueño. Sucedió que por la mañana estaba
agitado su espíritu, y envió e hizo llamar a todos los magos de
Egipto, y a todos sus sabios; y les contó Faraón sus sueños,
9 mas no había quien los pudiese interpretar a Faraón. Entonces
el jefe de los coperos habló a Faraón, diciendo: Me acuerdo
10 hoy de mis faltas. Cuando Faraón se enojó contra sus siervos,
nos echó a la prisión de la casa del capitán de la guardia a
11 mí y al jefe de los panaderos. Y él y yo tuvimos un sueño
en la misma noche, y cada sueño tenía su propio significado.
12 Estaba allí con nosotros un joven hebreo, siervo del capitán
de la guardia; y se lo contamos, y él nos interpretó nuestros
13 sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño. Y aconteció
que como él nos los interpretó, así fue: yo fui restablecido
14 en mi puesto, y el otro fue colgado. Entonces Faraón envió y
llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se
15 afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón. Y d¼o Faraón
a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete;
mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos.
16 Respondió José a Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será
17 el que dé respuesta propicia a Faraón. Entonces Faraón d¼o
a José: En mi sueño me parecía que estaba a la orilla del río;
18 y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa
19 apariencia, que pacían en el prado. Y que otras siete vacas
subían después de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas,
que no he visto otras semejantes en fealdad en toda
20 la tierra de Egipto. Y las vacas flacas y feas devoraban a las
21 siete primeras vacas gordas; y éstas entraban en sus entrañas,
mas no se conocía que hubiesen entrado, porque la apariencia
de las flacas era aún mala, como al principio. Y yo desperté.
63 Génesis 41. 22–29
Vi también soñando, que siete espigas crecían en una misma 22
caña, llenas y hermosas. Y que otras siete espigas menudas, 23
marchitas, abatidas del viento solano, crecían después de ellas;
y las espigas menudas devoraban a las siete espigas hermosas; 24
y lo he dicho a los magos, mas no hay quien me lo interprete.
Entonces respondió José a Faraón: El sueño de Faraón es uno 25
mismo; Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer. Las sie- 26
te vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son
siete años: el sueño es uno mismo. También las siete vacas 27
flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete
espigas menudas y marchitas del viento solano, siete años
serán de hambre. Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que 28
Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón. He aquí vienen 29
siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto.

Génesis Capitulo 40 Versos 1 al 23

Génesis Capitulo 40 Versos 1 al 23
 40 Aconteció después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su señor el rey de 2 Egipto. Y se enojó Faraón contra sus dos oficiales, contra el 3 jefe de los coperos y contra el jefe de los panaderos, y los puso en prisión en la casa del capitán de la guardia, en la cárcel don- 4 de José estaba preso. Y el capitán de la guardia encargó de 5 ellos a José, y él les servía; y estuvieron días en la prisión. Y ambos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, tuvieron un sueño, cada uno su propio sueño en una misma noche, cada uno con su propio significa- 6 do. Vino a ellos José por la mañana, y los miró, y he aquí que estaban tristes. Y él preguntó a aquellos oficiales de Faraón, 7 que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes? Ellos le 8 dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo interprete. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios las interpretaciones? Contádmelo ahora. Entonces el jefe de los coperos contó su 9 sueño a José, y le dijo: Yo soñaba que veía una vid delante de mí, y en la vid tres sarmientos; y ella como que brotaba, y 10 arrojaba su flor, viniendo a madurar sus racimos de uvas. Y 11 que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón. Y le dijo José: Ésta es su interpretación: 12 los tres sarmientos son tres días. Al cabo de tres días levan- 13 tará Faraón tu cabeza, y te restituirá a tu puesto, y darás la copa a Faraón en su mano, como solías hacerlo cuando eras su copero. Acuérdate, pues, de mí cuando tengas ese bien, y te 14 ruego que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa. Porque fui hurtado 15 de la tierra de los hebreos; y tampoco he hecho aquí por qué me pusiesen en la cárcel. Viendo el jefe de los panaderos que 16 había interpretado para bien, dijo a José: También yo soñé que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza. En el canastillo 17 más alto había de toda clase de manjares de pastelería para Faraón; y las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza. Entonces respondió José, y dijo: Ésta es su interpretación: 18 Los tres canastillos tres días son. Al cabo de tres días quitará 19 Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti. Al tercer día, que era el 20 día del cumpleaños de Faraón, el rey hizo banquete a todos sus sirvientes; y alzó la cabeza del jefe de los coperos, y la cabeza del jefe de los panaderos, entre sus servidores. E hizo volver 21 a su oficio al jefe de los coperos, y dio éste la copa en mano de Faraón. Mas hizo ahorcar al jefe de los panaderos, como lo 22 había interpretado José. Y el jefe de los coperos no se acordó 23 de José, sino que le olvidó.

Génesis Capitulo 39 Versos 1 al 23

Génesis Capitulo 39 Versos 1 al 23
Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, ca- 39 pitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá. Mas Jehová estaba con José, y fue 2 varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Y 3 vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. Así halló José 4 gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. Y aconteció que 5 desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. Y dejó todo lo que tenía en mano de 6 José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia. Aconteció después de esto, que la mujer de su amo puso sus 7 ojos en José, y dijo: Duerme conmigo. Y él no quiso, y dijo 8 a la mujer de su amo: He aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa, y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay otro mayor que yo en esta casa, y 9 ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su 39. 10–40. 6 Génesis 60 mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría con- 10 tra Dios? Hablando ella a José cada día, y no escuchándola él 11 para acostarse al lado de ella, para estar con ella, aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había 12 nadie de los de casa allí. Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de 13 ella, y huyó y salió. Cuando vio ella que le había dejado su 14 ropa en sus manos, y había huido fuera, llamó a los de casa, y les habló diciendo: Mirad, nos ha traído un hebreo para que hiciese burla de nosotros. Vino él a mí para dormir conmigo, y 15 yo di grandes voces; y viendo que yo alzaba la voz y gritaba, 16 dejó junto a mí su ropa, y huyó y salió. Y ella puso junto a sí 17 la ropa de José, hasta que vino su señor a su casa. Entonces le habló ella las mismas palabras, diciendo: El siervo hebreo 18 que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme. Y cuando yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó fuera. 19 Y sucedió que cuando oyó el amo de José las palabras que su mujer le hablaba, diciendo: Así me ha tratado tu siervo, se 20 encendió su furor. Y tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel. 21 Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y 22 le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo 23 hacía. No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.

Génesis Capitulo 38 Versos 1 al 30

Génesis Capitulo 38 Versos 1 al 30
 Aconteció en aquel tiempo, que Judá se apartó de sus her- 38 manos, y se fue a un varón adulamita que se llamaba Hira. Y 2 vio allí Judá la hija de un hombre cananeo, el cual se llamaba Súa; y la tomó, y se llegó a ella. Y ella concibió, y dio a luz un 3 hijo, y llamó su nombre Er. Concibió otra vez, y dio a luz un 4 hijo, y llamó su nombre Onán. Y volvió a concebir, y dio a luz 5 un hijo, y llamó su nombre Sela. Y estaba en Quezib cuando 6 lo dio a luz. Después Judá tomó mujer para su primogénito 7 Er, la cual se llamaba Tamar. Y Er, el primogénito de Judá, fue malo ante los ojos de Jehová, y le quitó Jehová la vida. 8 Entonces Judá dijo a Onán: Llégate a la mujer de tu hermano, 9 y despósate con ella, y levanta descendencia a tu hermano. Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía 10 en tierra, por no dar descendencia a su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y a él también le quitó la 11 vida. Y Judá dijo a Tamar su nuera: Quédate viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: No sea que muera él también como sus hermanos. Y se fue Tamar, y 12 estuvo en casa de su padre. Pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, mujer de Judá. Después Judá se consoló, y subía a los trasquiladores de sus ovejas a Timnat, él y su amigo Hira 13 el adulamita. Y fue dado aviso a Tamar, diciendo: He aquí 14 tu suegro sube a Timnat a trasquilar sus ovejas. Entonces se quitó ella los vestidos de su viudez, y se cubrió con un velo, y se arrebozó, y se puso a la entrada de Enaim junto al camino de Timnat; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada 15 a él por mujer. Y la vio Judá, y la tuvo por ramera, porque 16 ella había cubierto su rostro. Y se apartó del camino hacia ella, y le dijo: Déjame ahora llegarme a ti: pues no sabía que 17 era su nuera; y ella dijo: ¿Qué me darás por llegarte a mí? Él respondió: Yo te enviaré del ganado un cabrito de las cabras. 18 Y ella dijo: Dame una prenda hasta que lo envíes. Entonces Judá dijo: ¿Qué prenda te daré? Ella respondió: Tu sello, tu cordón, y tu báculo que tienes en tu mano. Y él se los dio, y 19 se llegó a ella, y ella concibió de él. Luego se levantó y se fue, y se quitó el velo de sobre sí, y se vistió las ropas de su viudez. 20 Y Judá envió el cabrito de las cabras por medio de su amigo el adulamita, para que éste recibiese la prenda de la mujer; 21 pero no la halló. Y preguntó a los hombres de aquel lugar, diciendo: ¿Dónde está la ramera de Enaim junto al camino? Y 22 ellos le dijeron: No ha estado aquí ramera alguna. Entonces él se volvió a Judá, y dijo: No la he hallado; y también los 23 hombres del lugar dijeron: Aquí no ha estado ramera. Y Judá dijo: Tómeselo para sí, para que no seamos menospreciados; he aquí yo he enviado este cabrito, y tú no la hallaste. Sucedió 24 que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y ciertamente está encinta a causa de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacadla, y sea quemada. Pero ella, cuando la sacaban, envió a decir a su suegro: 25 Del varón cuyas son estas cosas, estoy encinta. También dijo: Mira ahora de quién son estas cosas, el sello, el cordón y el báculo. Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es ella 26 que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció. Y aconteció que al tiempo de dar a luz, he aquí 27 había gemelos en su seno. Sucedió cuando daba a luz, que 28 sacó la mano el uno, y la partera tomó y ató a su mano un hilo de grana, diciendo: Éste salió primero. Pero volviendo él 29 a meter la mano, he aquí salió su hermano; y ella dijo: ¡Qué brecha te has abierto! Y llamó su nombre Fares. Después salió 30 su hermano, el que tenía en su mano el hilo de grana, y llamó su nombre Zara.

Génesis Capitulo 37 Versos 1 al 36

Génesis Capitulo 37 Versos 1 al 36
 Habitó Jacob en la tierra donde había morado su padre, en 37 la tierra de Canaán. Ésta es la historia de la familia de Jacob: 2 José, siendo de edad de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José 3 a su padre la mala fama de ellos. Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y 4 le hizo una túnica de diversos colores. Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le 5 aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente. Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborre- 6 cerle más todavía. Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he 7 soñado: He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al 8 mío. Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más 9 a causa de sus sueños y sus palabras. Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se 10 inclinaban a mí. Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es éste que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrar- 11 nos en tierra ante ti? Y sus hermanos le tenían envidia, mas 12 su padre meditaba en esto. Después fueron sus hermanos a 13 apacentar las ovejas de su padre en Siquem. Y dijo Israel a José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem: ven, y te 14 enviaré a ellos. Y él respondió: Heme aquí. E Israel le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y lo envió del valle de Hebrón, y llegó 15 a Siquem. Y lo halló un hombre, andando él errante por el campo, y le preguntó aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas? 16 José respondió: Busco a mis hermanos; te ruego que me mues- 17 tres dónde están apacentando. Aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; y yo les oí decir: Vamos a Dotán. Entonces 18 José fue tras de sus hermanos, y los halló en Dotán. Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, 19 conspiraron contra él para matarle. Y dijeron el uno al otro: 20 He aquí viene el soñador. Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia 21 lo devoró; y veremos qué será de sus sueños. Cuando Rubén 22 oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos. Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre. Sucedió, pues, 23 que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; y le tomaron 24 y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua. Y se sentaron a comer pan; y alzando los 25 ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: 26 ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte? Venid, y vendámosle a los ismaelitas, 27 y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a 28 José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto. Después Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José dentro, y 29 rasgó sus vestidos. Y volvió a sus hermanos, y dijo: El joven 30 no parece; y yo, ¿adónde iré yo? Entonces tomaron ellos la 31 túnica de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la túnica con la sangre; y enviaron la túnica de colores y la 32 trajeron a su padre, y dijeron: Esto hemos hallado; reconoce ahora si es la túnica de tu hijo, o no. Y él la reconoció, y dijo: 33 La túnica de mi hijo es; alguna mala bestia lo devoró; José ha sido despedazado. Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y 34 puso cilicio sobre sus lomos, y guardó luto por su hijo muchos días. Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas para 35 consolarlo; mas él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol. Y lo lloró su padre. Y los 36 madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia.

Génesis Capitulo 36 Versos 1 al 43

Génesis Capitulo 36 Versos 1 al 43
 36,2 Éstas son las generaciones de Esaú, el cual es Edom: Esaú tomó sus mujeres de las hijas de Canaán: a Ada, hija de Elón 3 heteo, a Aholibama, hija de Aná, hijo de Zibeón heveo, y a 4 Basemat hija de Ismael, hermana de Nebaiot. Ada dio a luz a 5 Esaú a Elifaz; y Basemat dio a luz a Reuel. Y Aholibama dio a luz a Jeús, a Jaalam y a Coré; éstos son los hijos de Esaú, que 6 le nacieron en la tierra de Canaán. Y Esaú tomó sus mujeres, sus hijos y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y todo cuanto había adquirido en la tierra de Canaán, y se fue a otra tierra, separándose de 7 Jacob su hermano. Porque los bienes de ellos eran muchos; y no podían habitar juntos, ni la tierra en donde moraban los 8 podía sostener a causa de sus ganados. Y Esaú habitó en el 9 monte de Seir; Esaú es Edom. Éstos son los linajes de Esaú, 10 padre de Edom, en el monte de Seir. Éstos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz, hijo de Ada mujer de Esaú; Reuel, 11 hijo de Basemat mujer de Esaú. Y los hijos de Elifaz fueron 12 Temán, Omar, Zefo, Gatam y Cenaz. Y Timna fue concubina de Elifaz hijo de Esaú, y ella le dio a luz a Amalec; éstos son 13 los hijos de Ada, mujer de Esaú. Los hijos de Reuel fueron Nahat, Zera, Sama y Miza; éstos son los hijos de Basemat 14 mujer de Esaú. Éstos fueron los hijos de Aholibama mujer de Esaú, hija de Aná, que fue hijo de Zibeón: ella dio a luz a Jeús, 15 Jaalam y Coré, hijos de Esaú. Éstos son los jefes de entre los hijos de Esaú: hijos de Elifaz, primogénito de Esaú: los jefes 16 Temán, Omar, Zefo, Cenaz, Coré, Gatam y Amalec; éstos son los jefes de Elifaz en la tierra de Edom; éstos fueron los 17 hijos de Ada. Y éstos son los hijos de Reuel, hijo de Esaú: los jefes Nahat, Zera, Sama y Miza; éstos son los jefes de la línea de Reuel en la tierra de Edom; estos hijos vienen de Basemat 18 mujer de Esaú. Y éstos son los hijos de Aholibama mujer de Esaú: los jefes Jeús, Jaalam y Coré; éstos fueron los jefes que 19 salieron de Aholibama mujer de Esaú, hija de Aná. Éstos, pues, son los hijos de Esaú, y sus jefes; él es Edom. Éstos 20 son los hijos de Seir horeo, moradores de aquella tierra: Lotán, Sobal, Zibeón, Aná, Disón, Ezer y Disán; éstos son los jefes 21 de los horeos, hijos de Seir, en la tierra de Edom. Los hijos de 22 Lotán fueron Hori y Hemam; y Timna fue hermana de Lotán. Los hijos de Sobal fueron Alván, Manahat, Ebal, Sefo y Onam. 23 Y los hijos de Zibeón fueron Aja y Aná. Este Aná es el que 24 descubrió manantiales en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Zibeón su padre. Los hijos de Aná fueron Disón, 25 y Aholibama hija de Aná. Éstos fueron los hijos de Disón: 26 Hemdán, Esbán, Itrán y Querán. Y éstos fueron los hijos de 27 Ezer: Bilhán, Zaaván y Acán. Éstos fueron los hijos de Disán: 28 Uz y Arán. Y éstos fueron los jefes de los horeos: los jefes 29 Lotán, Sobal, Zibeón, Aná, Disón, Ezer y Disán; éstos fueron 30 los jefes de los horeos, por sus mandos en la tierra de Seir. Y 31 los reyes que reinaron en la tierra de Edom, antes que reinase rey sobre los hijos de Israel, fueron estos: Bela hijo de Beor 32 reinó en Edom; y el nombre de su ciudad fue Dinaba. Murió 33 Bela, y reinó en su lugar Jobab hijo de Zera, de Bosra. Murió 34 Jobab, y en su lugar reinó Husam, de tierra de Temán. Murió 35 Husam, y reinó en su lugar Hadad hijo de Bedad, el que derrotó a Madián en el campo de Moab; y el nombre de su ciudad fue Avit. Murió Hadad, y en su lugar reinó Samla de Masreca. 36 Murió Samla, y reinó en su lugar Saúl de Rehobot junto al 37 Éufrates. Murió Saúl, y en lugar suyo reinó Baal-hanán hijo 38 de Acbor. Y murió Baal-hanán hijo de Acbor, y reinó Hadar 39 en lugar suyo; y el nombre de su ciudad fue Pau; y el nombre de su mujer, Mehetabel hija de Matred, hija de Mezaab. Éstos, 40 pues, son los nombres de los jefes de Esaú por sus linajes, por sus lugares, y sus nombres: Timna, Alva, Jetet, Aholibama, 41 Ela, Pinón, Cenaz, Temán, Mibzar, Magdiel e Iram. Éstos 42, 43 fueron los jefes de Edom según sus moradas en la tierra de su posesión. Edom es el mismo Esaú, padre de los edomitas.

Génesis Capitulo 35 Versos 1 al 29 35

Génesis Capitulo 35 Versos 1 al 29 35
 Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el, y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de 2 tu hermano Esaú. Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre 3 vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos. Y levantémonos, y subamos a Bet-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha estado conmigo en el 4 camino que he andado. Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de una encina 5 que estaba junto a Siquem. Y salieron, y el terror de Dios estuvo sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no 6 persiguieron a los hijos de Jacob. Y llegó Jacob a Luz, que está en tierra de Canaán (ésta es Bet-el), él y todo el pueblo que con él estaba. Y edificó allí un altar, y llamó al lugar 7 El-bet-el, porque allí le había aparecido Dios, cuando huía de su hermano. Entonces murió Débora, ama de Rebeca, y fue 8 sepultada al pie de Bet-el, debajo de una encina, la cual fue llamada Alón-bacut. Apareció otra vez Dios a Jacob, cuando 9 había vuelto de Padan-aram, y le bendijo. Y le dijo Dios: Tu 10 nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino Israel será tu nombre; y llamó su nombre Israel. También le 11 dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos. La tierra que he dado a Abraham y a 12 Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra. Y se fue de él Dios, del lugar en donde había habla- 13 do con él. Y Jacob erigió una señal en el lugar donde había 14 hablado con él, una señal de piedra, y derramó sobre ella libación, y echó sobre ella aceite. Y llamó Jacob el nombre de 15 aquel lugar donde Dios había hablado con él, Bet-el. Después 16 partieron de Bet-el; y había aún como media legua de tierra para llegar a Efrata, cuando dio a luz Raquel, y hubo trabajo en su parto. Y aconteció, como había trabajo en su parto, 17 que le dijo la partera: No temas, que también tendrás este hijo. Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió), llamó 18 su nombre Benoni; mas su padre lo llamó Benjamín. Así mu- 19 rió Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, la cual es Belén. Y levantó Jacob un pilar sobre su sepultura; ésta es 20 la señal de la sepultura de Raquel hasta hoy. Y salió Israel, 21 y plantó su tienda más allá de Migdal-edar. Aconteció que 22 cuando moraba Israel en aquella tierra, fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual llegó a saber Israel. Ahora bien, los hijos de Israel fueron doce: los hijos de Lea: 23 Rubén el primogénito de Jacob; Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón. Los hijos de Raquel: José y Benjamín. Los hijos de 24, 25 Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí. Y los hijos de Zilpa, 26 sierva de Lea: Gad y Aser. Éstos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram. Después vino Jacob a Isaac 27 su padre a Mamre, a la ciudad de Arba, que es Hebrón, donde 28 habitaron Abraham e Isaac. Y fueron los días de Isaac ciento 29 ochenta años. Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fue recogido a su pueblo, viejo y lleno de días; y lo sepultaron Esaú y Jacob sus hijos.

Génesis Capitulo 34 Versos 1 al 31

Génesis Capitulo 34 Versos 1 al 31 34
 Salió Dina la hija de Lea, la cual ésta había dado a luz 2 a Jacob, a ver a las hijas del país. Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró. Pero su alma se apegó a Dina la 3 hija de Lea, y se enamoró de la joven, y habló al corazón de ella. Y habló Siquem a Hamor su padre, diciendo: Tómame 4 por mujer a esta joven. Pero oyó Jacob que Siquem había 5 amancillado a Dina su hija; y estando sus hijos con su ganado en el campo, calló Jacob hasta que ellos viniesen. Y se dirigió 6 Hamor padre de Siquem a Jacob, para hablar con él. Y los 7 hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se enojaron mucho, porque hizo vileza en Israel acostándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho. Y Hamor habló con ellos, diciendo: El 8 alma de mi hijo Siquem se ha apegado a vuestra hija; os ruego que se la deis por mujer. Y emparentad con nosotros; dadnos 9 vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras. Y habitad con 10 nosotros, porque la tierra estará delante de vosotros; morad y negociad en ella, y tomad en ella posesión. Siquem también 11 dijo al padre de Dina y a los hermanos de ella: Halle yo gracia en vuestros ojos, y daré lo que me dijereis. Aumentad a 12 cargo mío mucha dote y dones, y yo daré cuanto me dijereis; y dadme la joven por mujer. Pero respondieron los hijos de 13 Jacob a Siquem y a Hamor su padre con palabras engañosas, por cuanto había amancillado a Dina su hermana. Y les dije- 14 ron: No podemos hacer esto de dar nuestra hermana a hombre incircunciso, porque entre nosotros es abominación. Mas con 15 esta condición os complaceremos: si habéis de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo varón. Entonces 16 os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo. Mas si no 17 nos prestareis oído para circuncidaros, tomaremos nuestra hija y nos iremos. Y parecieron bien sus palabras a Hamor, y a 18 Siquem hijo de Hamor. Y no tardó el joven en hacer aque- 19 llo, porque la hija de Jacob le había agradado; y él era el más distinguido de toda la casa de su padre. Entonces Hamor y 20 Siquem su hijo vinieron a la puerta de su ciudad, y hablaron a los varones de su ciudad, diciendo: Estos varones son pací- 21 ficos con nosotros, y habitarán en el país, y traficarán en él; pues he aquí la tierra es bastante ancha para ellos; nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras. 22 Mas con esta condición consentirán estos hombres en habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: que se circuncide todo varón entre nosotros, así como ellos son circuncidados. 23 Su ganado, sus bienes y todas sus bestias serán nuestros; so- 24 lamente convengamos con ellos, y habitarán con nosotros. Y obedecieron a Hamor y a Siquem su hijo todos los que salían por la puerta de la ciudad, y circuncidaron a todo varón, a 25 cuantos salían por la puerta de su ciudad. Pero sucedió que al tercer día, cuando sentían ellos el mayor dolor, dos de los hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad, que estaba 26 desprevenida, y mataron a todo varón. Y a Hamor y a Siquem su hijo los mataron a filo de espada; y tomaron a Dina de casa 27 de Siquem, y se fueron. Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos, y saquearon la ciudad, por cuanto habían amancilla- 28 do a su hermana. Tomaron sus ovejas y vacas y sus asnos, y 29 lo que había en la ciudad y en el campo, y todos sus bienes; llevaron cautivos a todos sus niños y sus mujeres, y robaron 30 todo lo que había en casa. Entonces dijo Jacob a Simeón y a Leví: Me habéis turbado con hacerme abominable a los moradores de esta tierra, el cananeo y el ferezeo; y teniendo yo pocos hombres, se juntarán contra mí y me atacarán, y seré 31 destruido yo y mi casa. Pero ellos respondieron: ¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?

Génesis Capitulo 33 Versos 1 al 20

Génesis Capitulo 33 Versos 1 al 20
 Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los 33 cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños 2 entre Lea y Raquel y las dos siervas. Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los 3 últimos. Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete 4 veces, hasta que llegó a su hermano. Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y 5 lloraron. Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha 6 dado a tu siervo. Luego vinieron las siervas, ellas y sus niños, 7 y se inclinaron. Y vino Lea con sus niños, y se inclinaron; 8 y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron. Y Esaú dijo: ¿Qué te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondió: El hallar gracia en los ojos de 9 mi señor. Y dijo Esaú: Suficiente tengo yo, hermano mío; sea 10 para ti lo que es tuyo. Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues 11 que con tanto favor me has recibido. Acepta, te ruego, mi presente que te he traído, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. E insistió con él, y Esaú lo tomó. 12, 13 Y Esaú dijo: Anda, vamos; y yo iré delante de ti. Y Jacob le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán 14 todas las ovejas. Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco a poco al paso del ganado que va delante de mí y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a 15 Seir. Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y Jacob dijo: ¿Para qué esto? Halle yo gracia en los 16 ojos de mi señor. Así volvió Esaú aquel día por su camino a 17 Seir. Y Jacob fue a Sucot, y edificó allí casa para sí, e hizo cabañas para su ganado; por tanto, llamó el nombre de aquel 18 lugar Sucot. Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de 19 Padan-aram; y acampó delante de la ciudad. Y compró una parte del campo, donde plantó su tienda, de mano de los hijos 20 de Hamor padre de Siquem, por cien monedas. Y erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-Israel.

Génesis Capitulo 32 Versos 1 al 32

Génesis Capitulo 32 Versos 1 al 32
 Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles 2 de Dios. Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios 3 es éste; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim. Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra 4 de Seir, campo de Edom. Y les mandó diciendo: Así diréis a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, 5 y me he detenido hasta ahora; y tengo vacas, asnos, ovejas, y siervos y siervas; y envío a decirlo a mi señor, para hallar gracia 6 en tus ojos. Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Vinimos a tu hermano Esaú, y él también viene a recibirte, 7 y cuatrocientos hombres con él. Entonces Jacob tuvo gran temor, y se angustió; y distribuyó el pueblo que tenía consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, en dos campamentos. 8 Y dijo: Si viene Esaú contra un campamento y lo ataca, el 9 otro campamento escapará. Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: 10 Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien; menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, 11 y ahora estoy sobre dos campamentos. Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no 12 venga acaso y me hiera la madre con los hijos. Y tú has dicho: Yo te haré bien, y tu descendencia será como la arena del mar, 13 que no se puede contar por la multitud. Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para 14 su hermano Esaú: doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros, treinta camellas paridas 15 con sus crías, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos. Y lo entregó a sus siervos, cada manada de por sí; y 16 dijo a sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada. Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi 17 hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿De quién eres? ¿y adónde vas? ¿y para quién es esto que llevas delante de ti? entonces dirás: Es un presente de tu siervo Jacob, que 18 envía a mi señor Esaú; y he aquí también él viene tras nosotros. Mandó también al segundo, y al tercero, y a todos los que iban 19 tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis. Y diréis también: He aquí tu siervo 20 Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; quizá le seré acepto. Pasó, pues, el presente delante de él; y él 21 durmió aquella noche en el campamento. Y se levantó aquella 22 noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. Los tomó, pues, e hizo pasar el 23 arroyo a ellos y a todo lo que tenía. Así se quedó Jacob solo; 24 y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando 25 el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le 26 respondió: No te dejaré, si no me bendices. Y el varón le dijo: 27 ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le 28 dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces 29 Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; 30 porque do: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. Y 31 cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera. Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, 32 del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo; porque tocó a Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.

Génesis Capitulo 31 Versos 31 al 55

Génesis Capitulo 31 Versos 31 al 55 31 ¿por qué me hurtaste mis dioses? Respondió Jacob y dijo a Labán: Porque tuve miedo; pues pensé que quizá me quitarías 32 por fuerza tus hijas. Aquel en cuyo poder hallares tus dioses, no viva; delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tenga tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado. Entró Labán en la tienda de Jacob, en la tienda de 33 Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló; y salió de la tienda de Lea, y entró en la tienda de Raquel. Pero tomó 34 Raquel los ídolos y los puso en una albarda de un camello, y se sentó sobre ellos; y buscó Labán en toda la tienda, y no los halló. Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no 35 me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos. Entonces 36 Jacob se enojó, y riñó con Labán; y respondió Jacob y dijo a Labán: ¿Qué transgresión es la mía? ¿Cuál es mi pecado, para que con tanto ardor hayas venido en mi persecución? Pues 37 que has buscado en todas mis cosas, ¿qué has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo aquí delante de mis hermanos y de los tuyos, y juzguen entre nosotros. Estos veinte años he 38 estado contigo; tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas. Nunca te traje lo arrebatado por 39 las fieras: yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, a mí me lo cobrabas. De día me consumía el calor, y 40 de noche la helada, y el sueño huía de mis ojos. Así he estado 41 veinte años en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces. Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham y temor de 42 Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviarías ahora con las manos vacías; pero Dios vio mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche. Respondió Labán y dijo a 43 Jacob: Las hijas son hijas mías, y los hijos, hijos míos son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío: ¿y qué puedo yo hacer hoy a estas mis hijas, o a sus hijos que ellas han dado a luz? Ven, pues, ahora, y hagamos pacto tú y yo, y sea 44 por testimonio entre nosotros dos. Entonces Jacob tomó una 45 piedra, y la levantó por señal. Y dijo Jacob a sus hermanos: 46 Recoged piedras. Y tomaron piedras e hicieron un majano, y comieron allí sobre aquel majano. Y lo llamó Labán, Jegar 47 Sahaduta; y lo llamó Jacob, Galaad. Porque Labán dijo: Este 48 majano es testigo hoy entre nosotros dos; por eso fue llamado su nombre Galaad; y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jeho- 49 vá entre tú y yo, cuando nos apartemos el uno del otro. Si 50 afligieres a mis hijas, o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo entre 51 nosotros dos. Dijo más Labán a Jacob: He aquí este majano, 52 y he aquí esta señal, que he erigido entre tú y yo. Testigo sea este majano, y testigo sea esta señal, que ni yo pasaré de este majano contra ti, ni tú pasarás de este majano ni de esta señal 53 contra mí, para mal. El Dios de Abraham y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por 54 aquel a quien temía Isaac su padre. Entonces Jacob inmoló víctimas en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan; y 55 comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte. Y se levantó Labán de mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y los bendijo; y regresó y se volvió a su lugar.

Génesis Capitulo 31 versos 1 al 30


Génesis Capitulo 31 versos 1 al 30
Y oía Jacob las palabras de los hijos de Labán, que decían: 31
Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre, y de lo que
era de nuestro padre ha adquirido toda esta riqueza. Miraba 2
también Jacob el semblante de Labán, y veía que no era para
con él como había sido antes. También Jehová dijo a Jacob: 3
Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estaré
contigo. Envió, pues, Jacob, y llamó a Raquel y a Lea al cam- 4
po donde estaban sus ovejas, y les dijo: Veo que el semblante 5
de vuestro padre no es para conmigo como era antes; mas el
Dios de mi padre ha estado conmigo. Vosotras sabéis que con 6
todas mis fuerzas he servido a vuestro padre; y vuestro padre 7
me ha engañado, y me ha cambiado el salario diez veces; pero
Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Si él decía así: 8
Los pintados serán tu salario, entonces todas las ovejas parían
pintados; y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces
todas las ovejas parían listados. Así quitó Dios el ganado de 9
vuestro padre, y me lo dio a mí. Y sucedió que al tiempo que 10
las ovejas estaban en celo, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y
he aquí los machos que cubrían a las hembras eran listados,
pintados y abigarrados. Y me dijo el ángel de Dios en sueños: 11
Jacob. Y yo dije: Heme aquí. Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y 12
verás que todos los machos que cubren a las hembras son listados,
pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que
Labán te ha hecho. Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste 13
la piedra, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal
14 de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento. Respondieron
Raquel y Lea, y le dijeron: ¿Tenemos acaso parte o
15 heredad en la casa de nuestro padre? ¿No nos tiene ya como
por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo
16 nuestro precio? Porque toda la riqueza que Dios ha quitado
a nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora, pues,
17 haz todo lo que Dios te ha dicho. Entonces se levantó Jacob,
18 y subió sus hijos y sus mujeres sobre los camellos, y puso en
camino todo su ganado, y todo cuanto había adquirido, el ganado
de su ganancia que había obtenido en Padan-aram, para
19 volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán. Pero Labán
había ido a trasquilar sus ovejas; y Raquel hurtó los ídolos de
20 su padre. Y Jacob engañó a Labán arameo, no haciéndole sa-
21 ber que se iba. Huyó, pues, con todo lo que tenía; y se levantó
22 y pasó el Éufrates, y se dirigió al monte de Galaad. Y al ter-
23 cer día fue dicho a Labán que Jacob había huido. Entonces
Labán tomó a sus parientes consigo, y fue tras Jacob camino
24 de siete días, y le alcanzó en el monte de Galaad. Y vino Dios
a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárda-
25 te que no hables a Jacob descomedidamente. Alcanzó, pues,
Labán a Jacob; y éste había fijado su tienda en el monte; y
26 Labán acampó con sus parientes en el monte de Galaad. Y
dijo Labán a Jacob: ¿Qué has hecho, que me engañaste, y has
27 traído a mis hijas como prisioneras de guerra? ¿Por qué te
escondiste para huir, y me engañaste, y no me lo hiciste saber
para que yo te despidiera con alegría y con cantares, con tam-
28 borín y arpa? Pues ni aun me dejaste besar a mis hijos y mis
29 hijas. Ahora, locamente has hecho. Poder hay en mi mano
para haceros mal; mas el Dios de tu padre me habló anoche
diciendo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente.
30Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre,

Génesis Capitulo 30 Versos 1 al 43

Génesis Capitulo 30 Versos 1 al 43
Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de 30
su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero.
Y Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, 2
que te impidió el fruto de tu vientre? Y ella dijo: He aquí mi 3
sierva Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo
también tendré hijos de ella. Así le dio a Bilha su sierva por 4
mujer; y Jacob se llegó a ella. Y concibió Bilha, y dio a luz un 5
hijo a Jacob. Dijo entonces Raquel: Me juzgó Dios, y también 6
oyó mi voz, y me dio un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan.
Concibió otra vez Bilha la sierva de Raquel, y dio a luz un 7
segundo hijo a Jacob. Y dijo Raquel: Con luchas de Dios he 8
contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre
Neftalí. Viendo, pues, Lea, que había dejado de dar a luz, 9
tomó a Zilpa su sierva, y la dio a Jacob por mujer. Y Zilpa 10
sierva de Lea dio a luz un hijo a Jacob. Y dijo Lea: Vino 11
la ventura; y llamó su nombre Gad. Luego Zilpa la sierva 12
de Lea dio a luz otro hijo a Jacob. Y dijo Lea: Para dicha 13
mía; porque las mujeres me dirán dichosa; y llamó su nombre
Aser. Fue Rubén en tiempo de la siega de los trigos, y halló 14
mandrágoras en el campo, y las trajo a Lea su madre; y dijo
Raquel a Lea: Te ruego que me des de las mandrágoras de
tu hijo. Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi 15
marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de
mi hijo? Y dijo Raquel: Pues dormirá contigo esta noche por
las mandrágoras de tu hijo. Cuando, pues, Jacob volvía del 16
campo a la tarde, salió Lea a él, y le dijo: Llégate a mí, porque
a la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y
durmió con ella aquella noche. Y oyó Dios a Lea; y concibió, 17
y dio a luz el quinto hijo a Jacob. Y dijo Lea: Dios me ha 18
dado mi recompensa, por cuanto di mi sierva a mi marido;
19 por eso llamó su nombre Isacar. Después concibió Lea otra
20 vez, y dio a luz el sexto hijo a Jacob. Y dijo Lea: Dios me
ha dado una buena dote; ahora morará conmigo mi marido,
porque le he dado a luz seis hijos; y llamó su nombre Zabulón.
21, 22 Después dio a luz una hija, y llamó su nombre Dina. Y se
23 acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios, y le concedió hijos. Y
concibió, y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado mi afrenta;
24 y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo.
25 Aconteció cuando Raquel hubo dado a luz a José, que Jacob
26 dijo a Labán: Envíame, e iré a mi lugar, y a mi tierra. Dame
mis mujeres y mis hijos, por las cuales he servido contigo, y
27 déjame ir; pues tú sabes los servicios que te he hecho. Y Labán
le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos, y quédate; he
28 experimentado que Jehová me ha bendecido por tu causa. Y
29 dijo: Señálame tu salario, y yo lo daré. Y él respondió: Tú
sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tu ganado conmigo.
30 Porque poco tenías antes de mi venida, y ha crecido en gran
número, y Jehová te ha bendecido con mi llegada; y ahora,
31 ¿cuándo trabajaré también por mi propia casa? Y él dijo:
¿Qué te daré? Y respondió Jacob: No me des nada; si hicieres
32 por mí esto, volveré a apacentar tus ovejas. Yo pasaré hoy por
todo tu rebaño, poniendo aparte todas las ovejas manchadas
y salpicadas de color, y todas las ovejas de color oscuro, y
las manchadas y salpicadas de color entre las cabras; y esto
33 será mi salario. Así responderá por mí mi honradez mañana,
cuando vengas a reconocer mi salario; toda la que no fuere
pintada ni manchada en las cabras, y de color oscuro entre
34 mis ovejas, se me ha de tener como de hurto. Dijo entonces
35 Labán: Mira, sea como tú dices. Y Labán apartó aquel día
los machos cabríos manchados y rayados, y todas las cabras
manchadas y salpicadas de color, y toda aquella que tenía en sí
algo de blanco, y todas las de color oscuro entre las ovejas, y las
36 puso en mano de sus hijos. Y puso tres días de camino entre sí
37 y Jacob; y Jacob apacentaba las otras ovejas de Labán. Tomó
luego Jacob varas verdes de álamo, de avellano y de castaño,
y descortezó en ellas mondaduras blancas, descubriendo así
38 lo blanco de las varas. Y puso las varas que había mondado
delante del ganado, en los canales de los abrevaderos del agua
donde venían a beber las ovejas, las cuales procreaban cuando
venían a beber. Así concebían las ovejas delante de las varas; 39
y parían borregos listados, pintados y salpicados de diversos
colores. Y apartaba Jacob los corderos, y ponía con su propio 40
rebaño los listados y todo lo que era oscuro del hato de Labán.
Y ponía su hato aparte, y no lo ponía con las ovejas de Labán.
Y sucedía que cuantas veces se hallaban en celo las ovejas 41
más fuertes, Jacob ponía las varas delante de las ovejas en los
abrevaderos, para que concibiesen a la vista de las varas. Pero 42
cuando venían las ovejas más débiles, no las ponía; así eran las
más débiles para Labán, y las más fuertes para Jacob. Y se 43
enriqueció el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas
y siervos, y camellos y asnos.

PRIMER LIBRO DE LOS REYES CAPITULO 4 VERSOS 1 AL 34

 PRIMER LIBRO DE LOS REYES CAPITULO 4 VERSOS 1 AL 34 Se enumeran los oficiales de la corte de Salomón — Salomón gobierna en paz y en prosper...